Sarna (escabiosis): Contagio

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (25 de Abril de 2011)

La sarna tiene normalmente su origen en un contagio por medio del contacto de la piel, de persona a persona. Como el ácaro patógeno es un parásito específico de los humanos, solo puede sobrevivir unos pocos días fuera de la piel. Para que se produzca la sarna, basta la acción de un solo ácaro hembra.

Como normalmente la sarna está producida por unos pocos ácaros pobladores en la piel, solo se da cuando existen condiciones favorables: por ejemplo en un contacto corporal prolongado o en el calor de la cama. Existe un riesgo elevado de contagio sobre todo en las relaciones sexuales (por lo que la sarna se considera una enfermedad de transmisión sexual), pero también se da en un ambiente familiar, entre compañeros de piso o en asilos y residencias.

En cerca de un 3% de los casos de sarna, especialmente si estamos ante un sistema inmunitario debilitado, la cantidad de ácaros patógenos en la piel es muy elevada. En estos casos, un breve contacto con la piel suele ser suficiente para el contagio.

Tiempo de incubación

El tiempo que pasa de la infección hasta la afección de la piel (periodo de incubación) es normalmente de unas semanas.

Si el número de ácaros contagiados es elevado, pasan solo unos días hasta que aparecen los primeros síntomas.

La higiene y el funcionamiento del sistema inmunológico juegan un papel decisivo en el periodo de incubación: un buen estado de las defensas y baños o duchas frecuentes pueden dificultar la expansión de los ácaros. Con todo, no es suficiente para detener su progresión.