Sarna (escabiosis): Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (25 de Abril de 2011)

Agentes patógenos

La sarna tiene su origen en la infección de la piel por un patógeno parasitario concreto, un ácaro llamado Sarcoptes scabiei. Los ácaros de la sarna, al igual que todos los ácaros, pertenecen a los arácnidos y pueden vivir en la capa más externa de la piel. El ácaro de la sarna es redondeado, con un tamaño de hasta 0,4 milímetros, tiene un cuerpo translúcido y cuatro pares de piernas, así como una mandíbula fuerte. Necesita el oxígeno para vivir, este es el motivo por el que solo pueden permanecer en la capa córnea de la piel y no se introducen más en el cuerpo humano. Se alimentan de las celdas epidérmicas y las celdas linfáticas. Dañan directamente la piel a través de su asentamiento en ella y activan el sistema inmunitario. Aquí se producen por tanto las alteraciones en la piel.

La mayoría de los síntomas de la sarna tiene su origen en los ácaros hembra: cavan diariamente un túnel de longitud milimétrica en la capa córnea de la piel y depositan sus huevos en el surco. Las larvas de los patógenos de la sarna salen tras un periodo que va de tres a cinco días y en el transcurso de tres semanas se transforman en ácaros maduros. Los ácaros machos son más pequeños que las hembras y viven en la superficie de la piel. Tienen una vida más corta, mientras que las hembras pueden llegar a la edad de dos meses.

Como los ácaros de la sarna se reproducen intensamente, la piel estaría poblada por miles al cabo de unos pocos meses. El hecho de que su número esté contenido entre 10 y 20 parásitos se debe a la activación del sistema inmunológico y el picor provocado que lleva a los afectados a rascarse con asiduidad.