Sarampión

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (19 de Marzo de 2012)

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El sarampión es una enfermedad infecciosa aguda provocada por el virus del sarampión. Esta enfermedad está extendida por todo el mundo. En el sarampión hay que distinguir dos periodos: un periodo prodrómico (estadio previo) similar a una gripe y un periodo exantemático (estadio principal) caracterizado por unn erupción cutánea. El sarampión es una enfermedad infantil muy contagiosa. Quien haya enfermado en alguna ocasión de sarampión, será inmune para toda su vida.

El diagnóstico del sarampión se realiza analizando los típicos síntomas, especialmente ante la presencia del característico exantema y la evolución característica con fiebre muy alta que disminuye para volver a subir. Otros síntomas del sarampión son cambios en la mucosa bucal. No hay tratamiento para la causa del sarampión, es decir, para la infección provocada por el virus del sarampión. Por ello, una vez que se la enfermedad el tratamiento consiste en mitigar los síntomas de esta enfermedad infecciosa. En algunos casos, se presentan complicaciones que pueden derivar incluso en la muerte.

La vacuna del sarampión está incluida dentro del calendario vacunal en España en la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis). Esta vacuna consta de dos dosis. Con la segunda dosis es cuando se consigue la protección prácticamente completa frente a la enfermedad, con una tasa de seroconversión para el sarampión del 95-98%.

Tanto los niños como los adultos no vacunados, deberían evitar el contacto con personas enfermas de sarampión. De este modo, se evita un contagio. En personas sanas no vacunadas, puede evitarse de forma efectiva un brote de la enfermedad tras el contacto con el agente patógeno (postexposicional) con una vacunación a tiempo. En personas con sistema inmunitario debilitado y enfermedades crónicas, los facultativos prescriben a modo preventivo (profilaxis postexposición) proteínas especiales (anticuerpos) que pueden evitar el brote de sarampión (inmunización pasiva).

El sarampión es una de las enfermedads infecciosas de declaración obligatoria en España. Esto significa que el médico debe declarar ante el organismo sanitario correspondiente cualquier caso de sarampión diagnosticado en su consulta.