Salmonella, salmonelosis: Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2017)

Usted puede prevenir la salmonelosis provocada por salmonellas (salmonella enteritis) poniendo especial atención en dos cosas: la higiene y una correcta preparación de los alimentos. En el entorno privado, es suficiente con mantener una higiene personal correcta para evitar que otras personas de la familia o la pareja se infecten con la salmonella. Para evitar una salmonella enteritis, es especialmente importante lavarse bien las manos siempre después de haber estado en el baño.

Cuando compre alimentos, compruebe que la cadena de frío y la fecha de caducidad son correctas. Así se evitará una salmonella. Además, también es recomendable que consuma pronto los alimentos que vayan a caducar pronto. Al preparar el alimento, procure que tanto la carne de ave como los huevos de gallina y los productos lácteos cuezan el tiempo suficiente: solo eliminará las bacterias de la salmonella con una temperatura que alcance más de 70 ºC y dejándolos hervir al menos diez minutos. En general, la mejor manera de evitar una salmonella es mantener unas excelentes condiciones de higiene en la industria alimentaria y las cocinas industriales. Las personas que padezcan o tengan que ver con una intoxicación de salmonella no deben manipular profesionalmente ningún alimento, porque aunque se hayan infectado con salmonellas esto no significa que sean inmunes a otras infecciones de salmonella. No existe ninguna vacuna que prevenga la salmonella como medida profiláctica.

Información legal

La salmonelosis provocada por salmonellas (salmonella enteritis) en España es una enfermedad de declaración obligatoria ( EDO ). El deber de notificación sirve para prevenir y luchar contra una infección de salmonella, es de aplicación tanto en caso de sospecha como de constatación de la enfermedad misma, tanto de muerte como de personas que la han eliminado y ya estén sanas, es decir, aquellas que sigan excretando patógenos tras largo tiempo después de haber superado la enfermedad infecciosa. Los afectados quedan sometidos a una vigilancia regular por las autoridades sanitarias y no pueden trabajar en la industria de manipulación de alimentos.

Adicionalmente, es obligatorio notificar los casos de salmonella en animales, según la ley para combatir epidemias animales y la normativa general de la lucha contra la salmonella.