Rotura del manguito de los rotadores (desgarro del manguito rotador)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (15 de Octubre de 2010)

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La rotura del manguito de los rotadores (desgarro del manguito rotador) es una lesión del hombro. El desgarro afecta a uno o varios tendones de los cuatro músculos que forman el manguito de los rotadores. La mayoría de las veces se lesiona el tendón del músculo supraespinoso, denominado tendón del supraespinoso.

Los cuatro músculos siguientes y sus tendones forman el manguito de los rotadores y se pueden tanto en una rotura como en una tendinitis:

  • Músculo supraespinoso (musculus supraspinatus)
  • Músculo infraespinoso (musculus infraspinatus)
  • Músculo redondo menor (musculus teres minor)
  • Músculo subescapular (musculus subscapularis)

Los cuatro se extienden desde el omoplato hasta el húmero, donde se insertan con sus tendones. Su función consiste en estabilizar la articulación del húmero y mantener la cabeza del húmero en la cavidad cotiloidea del omoplato. Los músculos contribuyen a elevar y girar el brazo y ayudan a colocar la mano la posición óptima para determinados movimientos y actividades.

La rotura del manguito rotador causa distintas molestias en función de su alcance. A este respecto, en ocasiones las roturas pequeñas, incluso microrroturas suelen provocar más dolor que los daños de mayor envergadura. Los dolores de hombro dependientes de la carga y la posición son un síntoma típico que aparece principalmente al elevar el brazo de forma lateral (abducción) en contra de una resistencia. En ocasiones el hombro también duele por la noche al acostarse de lado.

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El hombro duele cuando se produce una rotura del manguito rotador.

La rotura del manguito rotador afecta en su mayoría a personas de más de 30 años y es más frecuente en los hombres que en las mujeres. Las causas de la rotura del manguito rotador son principalmente tres:

  • El desgaste (degeneración), favorecido por la realización de trabajos que se realizan elevando los brazos por encima de la cabeza durante años o por la práctica de deportes que también así lo requieren, como el tenis, el baloncesto, el balonmano o el golf.
  • Hipotrofia y deterioro de los tendones debido a la falta de espacio suficiente bajo el techo del hombro (denominado pinzamiento, subacromial).
  • Lesiones y accidentes, como una caída sobre el brazo o el hombro.

Por lo general, la rotura se produce cuando los tendones están previamente dañados. Tener un manguito rotador sano con una funcionalidad sin problemas es imprescindible para realizar muchos movimientos del hombro, el brazo y la mano. Por lo tanto, tras una rotura del manguito rotador se debe comenzar rápidamente con el tratamiento. Según la gravedad, la edad, la profesión y el objetivo del afectado, éste incluye medidas no quirúrgicas (conservadoras) y quirúrgicas.

El tratamiento conservador consiste en medicamentos contra el dolor y la inflamación y medidas fisioterapéuticas. La intervención quirúrgica típica es la sutura del manguito rotador. Tras la intervención, el afectado debe mantener colocado el hombro de forma especial. Con los ejercicios de fisioterapia poco a poco se recupera la fuerza y la movilidad de los músculos y la articulación del húmero.