Rosácea: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2012)

El diagnóstico de la rosácea se establece en base al cuadro clínico con la sintomatología típica, como eritema cutáneo, dilataciones vasculares visibles, alteraciones oculares o pústulas y pápulas. La recopilación de información sobre los hábitos de vida del paciente (anamnesis) permite identificar los factores que empeoran la enfermedad.

En casos severos o poco claros puede ser aconsejable tomar una muestra de piel (biopsia) y corroborar el diagnóstico por medio de un estudio histológico. En lo que respecta al diagnóstico diferencial, la rosácea ha de distinguirse sobre todo del acné y la dermatitis perioral.

También resulta complejo diagnosticar la rosácea en enfermedades mixtas. La concomitancia de un acné con los comedones atípicos de la rosácea provoca con frecuencia que ésta última pase inadvertida.