Ronquido

Autor: Redacción Onmeda (13 de Junio de 2017)

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Roncar es un fenómeno que está muy extendido entre la sociedad. Consiste en emitir sonidos involuntarios, fuertes e irregulares por la boca o nariz durante el sueño. Los ronquidos suelen presentarse durante el sueño y condicionan la calidad del sueño de la persona que lo sufre pero también del compañero de habitación. Existen diferentes tipos de ronquidos. La diferencia se centra principalmente en la intensidad, el momento en el que se presentan y en la duración del ronquido. Estas variaciones dependen de la edad y del sexo.

Los hombres suelen roncar con mayor frecuencia que las mujeres. Normalmente, suelen verse afectadas personas de edad adulta. Según estimaciones de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica un 60% de los hombres y un 40% de las mujeres roncan.

Las causas de los ronquidos pueden ser muy diversas y en muchos casos no se puede determinar el motivo por el que se presentan. La mayoría de las personas que roncan tienen un ronquido primario. Este se presenta cuando los músculos del velo del paladar se relajan durante el sueño y se produce una vibración en la zona del paladar blando por la entrada y salida del aire al respirar. No siempre se requiere tratamiento para estos casos de ronquidos.

Existen factores de riesgo que predisponen a los ronquidos. Es el caso del sobrepeso, el consumo de alcohol y de tabaco. Por este motivo, llevar un estilo de vida saludable que incluya mantener un peso adecuado y evitar el consumo de tóxicos puede ser muy beneficioso para reducir los ronquidos. También existen otras alternativas para tratar los ronquidos aunque sí que es cierto que eliminar completamente el hábito de roncar de una persona puede llegar a ser muy complicado.

Los ronquidos pueden también estar relacionados con problemas respiratorios como por ejemplo la apnea del sueño En estos casos el ronquido suele ser especialmente intenso e irregular. Normalmente, el paciente no suele descansar por las noches porque no tiene un sueño reparador y durante el día suele manifestar somnolencia.

Cuando durante el sueño el estrechamiento de la vía respiratoria (por la relajación de los músculos faríngeos) “cierra” la garganta, impidiendo el paso del aire, se produce una pausa en la respiración, una apnea. La repetición de este fenómeno reduce el aporte de oxígeno y aumenta los niveles de dióxido de carbono provocando alteraciones de la frecuencia cardiaca. Esta situación acaba teniendo efectos a largo plazo sobre el pulmón y aumenta el riesgo de desarrollar patología cardiaca.

Definición

Los ronquidos son ruidos involuntarios, intensos e irregulares, que se emiten durante el sueño, producidos por la vibración de los tejidos blandos de la vía aérea superior (el paladar blando, campanilla o úvula). Normalmente, se suelen presentar durante el descanso nocturno pero existen personas que también roncan cuando se están durmiendo la siesta en algún momento del día.El ronquido primario o simple, más habitual, es aquel que no afecta significativamente al aporte de oxígeno y no altera la actividad eléctrica del corazón ni la salud cardiovascular de la persona. El ronquido primario no provoca ningún trastorno del sueño y la persona no manifiesta signos de somnolencia durante el día.

Cuando el ronquido es signo de apnea del sueño

Un ronquido puede ser inofensivo pero también puede ser el signo de patologías asociadas como por ejemplo la apnea obstructiva del sueño. En este caso, el ronquido puede aumentar el riesgo del paciente de desarrollar enfermedades cardiovasculares a largo plazo. La apnea del sueño afecta aproximadamente al 4% de los hombres y al 2% de todas las mujeres.

Causas

Las causas que provocan los ronquidos son simples y, normalmente, no están relacionadas con otras patologías más graves. Los característicos ruidos intensos que se emiten durante el sueño se producen por la vibración del velo del paladar por la relajación de los músculos de la zona del paladar blando durante el sueño. La postura de una persona mientras duerme también influye directamente en la presencia o no de ronquidos. Dormir bocarriba puede aumentar la intensidad y la frecuencia de los ronquidos porque en esta posición la lengua se desplaza hacia la parte posterior de la cavidad bucal y obstruye ligeramente el paso del aire. Por el contrario, si se duerme bocabajo la intensidad de los ronquidos disminuye e incluso pueden desaparecer.

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona ronque. Los principales factores son los siguientes:

  • Sobrepeso. Tener sobrepeso está íntimamente ligado con el ronquido. Cuando más alto es el IMC de una persona más probabilidades existen de que la persona ronque. Una persona con sobrepeso severo suele tener un aumento de grasa en la zona del cuello y esto reduce el diámetro de las vías respiratorias dificultando el paso del aire.
  • Estar en tratamiento con fármacos favorecedores del sueño.
  • Edad avanzada
  • Ser hombre
  • Consumir alcohol antes de dormir
  • Ser fumador
  • Sufrir congestión nasal

Los ronquidos se suelen producir desde la garganta. Sin embargo, en algunos casos se originan en la nariz. Además, existen alteraciones anatómicas que también pueden ser la causa responsable de los ronquidos.

  • Alteraciones en el paladar.
  • Úvula demasiado grande y ancha.
  • Exceso de mucosidad en la zona del paladar y la garganta.

Síntomas

El ronquido primario se manifiesta por los siguientes síntomas:

  • Emisión de sonidos intensos, irregulares y relacionados con el ritmo de la respiración durante el sueño.
  • Sensación de boca seca al despertar.

Si los ronquidos son un síntoma de otra patología pueden aparecer otros síntomas asociados como:

  • Dolor de cabeza que se suele manifestar por la mañana.
  • Sensación de cansancio y agotamiento durante el día, con somnolencia constante y riesgo de quedarse dormido de repente.
  • Alteraciones de la memoria.
  • Problemas de concentración.
  • Depresión
  • Disfunción eréctil.

Diagnóstico

Para diagnosticar el ronquido primario es necesario realizar una anamnesis completa para elaborar una adecuada historia clínica del paciente. Además, es recomendable que a la visita con el médico acuda la pareja que es la persona que conoce más de cerca las diferentes características del ronquido. Si es necesario, su médico le remitirá al especialista médico de referencia: el otorrinolaringólogo, o también podrá trabajar conjuntamente con un médico especialista en el sueño.

Aún cuando el ronquido puede ser considerado como una enfermedad por sí solo, en algunos casos el tipo de ronquido puede ser diferente, constituyendo un síntoma asociado con la apnea del sueño.

Para poder establecer un diagnóstico diferenciador se suelen hacer preguntas al paciente para conocer los siguientes datos y así poder diagnosticar la causa:

  • Hábitos de sueño y rutina diaria.
  • Hábitos de alimentación durante el día. Especial interés tendrá conocer los hábitos de la cena.
  • Consumo de alcohol o fármacos.
  • Existencia de antecedentes de problemas respiratorios nocturnos.
  • Antecedentes de trastornos del sueño (insomnio, por ejemplo).
  • Existencia durante el sueño de pausas de apnea (interrupciones de la respiración) de al menos 10 segundos de duración, habitualmente interrumpidas por un ronquido especialmente intenso. El número de pausas puede ser desde al menos 10 en una hora (en los casos leves) a más de 30/hora (en los casos severos).
  • Presencia de somnolencia o cansancio durante el día.
  • Alteración de la capacidad de concentración durante el día.
  • Predisposición a sufrir micro sueños durante el día o a sentir la necesidad de dormir en algún momento del día porque se sienten momentos de cansancio repentinos.

Después de la anamnesis con el otorrinolaringólogo se lleva a cabo una exploración física completa que incluye una exploración de las fosas nasales, la garganta y la faringe. De esta manera se determina si el ronquido está relacionado con una anomalía anatómica.

Gracias a la medición de las vibraciones que se emiten durante la respiración nocturna se puede localizar en qué lugar de las vías respiratorias se crean los ronquidos. Esta técnica emplea un catéter especial que se introduce en la nariz y permite hacer mediciones muy precisas.

Estudio del sueño

Si el ronquido se relaciona con una posible apnea del sueño u otro trastorno del sueño relacionado, es necesario complementar la exploración física de otorrinolaringología con un estudio del sueño.

Esta prueba monitoriza distintas variables durante el sueño (frecuencia cardíaca, respiratoria, saturación de oxígeno en la sangre, presión arterial…) y hace un estudio de los patrones de sueño que presenta el paciente.

Endoscopia

En determinados casos es necesario someter al paciente a una endoscopia de las vías respiratorias altas. Esta prueba se realiza cuando el paciente está despierto. Se analiza el tamaño de la lengua, el tamaño y longitud de la úvula, el tamaño y la forma de las amígdalas y la capacidad tensora de los músculos del velo del paladar. También se realiza un estudio de la estructura de la nariz.

Tratamiento

Para tratar los ronquidos existen diferentes opciones, dependiendo de si el objetivo es reducir la intensidad de los ronquidos (porque no hay ninguna patología de base) o, por el contario, cuando el ronquido es un síntoma de otra patología, será necesario tratar esta enfermedad previa (por ejemplo, la apnea del sueño). No existe un tratamiento que sea efectivo para todos los casos de ronquidos. Sin embargo, existen medidas sencillas que son muy beneficiosas y pueden ayudar mucho a un paciente que ronca.

El sobrepeso es un factor que predispone a roncar. Por este motivo, las personas que roncan porque tienen sobrepeso deberían perder peso. Los resultados se suelen apreciar rápidamente. Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol por la noche son factores que también son muy positivos. Mantener un ritmo de sueño adecuado y de descanso tiene una influencia directa en la calidad del sueño y en los ronquidos.

En caso de que los ronquidos no estén relacionados con ninguna patología (ronquido primario) es recomendable seguir las siguientes recomendaciones. Éstas son muy efectivas para reducir la intensidad del ronquido.

Medidas generales para reducir los ronquidos

  • Perder peso
  • Limitar el consumo de alcohol por la noche.
  • Adoptar una postura adecuada por la noche. Si el ronquido es más intenso cuando se duerme bocarriba es recomendable evitar esta posición (para ello podemos coser un bolsillo en la espalda de la camisa del pijama e introducir en él una pelota de tenis; la incomodidad originada por la pelota al colocarse bocarriba hará que el paciente se gire disminuyendo el tiempo que pasa en esta posición durante la noche).

Medidas alternativas para reducir los ronquidos

  • Abandonar el hábito tabáquico
  • Abandonar el consumo de fármacos para dormir
  • Utilizar una férula durante la noche para relajar la mandíbula y mantener las vías aéreas despejadas.
  • Si existen problemas respiratorios por anomalías en la nariz es recomendable tratar el problema de base.

Evolución

Normalmente, los ronquidos no implican un riesgo para la salud de las personas que roncan. Si la persona sigue unos hábitos de vida saludables se suele esperar una evolución positiva.

Prevención

No siempre es posible, pero para evitar que una persona empiece a roncar existen medidas sencillas que se pueden llevar a cabo y que pueden ser muy efectivas.

  • Mantener un peso adecuado. En caso de sobrepeso es importante intentar alcanzar normo peso.
  • Reducir el consumo de alcohol antes de irse a dormir.
  • Evitar o controlar el consumo de fármacos para dormir.
  • Intentar adelantar la posición de maxilar inferior gracias a férulas con el objetivo de aumentar el diámetro de las vías respiratorias.
  • En caso de respiración por la boca por problemas nasales es importante tratar este problema de base.

Fuentes:

Onmeda Internacional