Rabia: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

El diagnóstico de la rabia tiene lugar mediante la observación microscópica directa del virus responsable, ya sea en la saliva, en el líquido cerebroespinal o en los folículos pilosos del paciente. Sin embargo, el diagnóstico no puede confirmarse claramente hasta la muerte del paciente mediante muestras del tejido cerebral. Se recomienda observar y examinar a los animales transmisores por un veterinario. A menudo pueden observarse antígenos en la saliva del animal todavía vivo. Pero en todo caso, un diagnóstico garantizado solo se obtiene con el animal muerto.

No obstante, la certeza diagnóstica no es obligatoria para poner un tratamiento en casos de sospecha de la patología. Ante la mordedura o contacto con la saliva de un animal salvaje o doméstico con rabia o que se sospecha que la padece es muy importante un tratamiento inmediato. En estos caos son hay que esperar al examen del agente patógeno. Si, posteriormente, se determina que la sospecha era equivocada, se puede interrumpir el tratamiento.