Prostatitis (inflamación de la próstata)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

La prostatitis en una inflamación aguda o crónica de la próstata (glándula prostática).

La próstata es una glándula del tamaño de una castaña, de superficie lisa, que los hombres tienen bajo la vejiga y rodea el principio de la uretra. Bajo la influencia de hormonas forma una secreción lechosa que se mezcla con los espermatozoides durante la eyaculación. Esta secreción facilita el movimiento de los espermatozoides y los protege en su camino hacia el óvulo femenino.

Las prostatitis se pueden dividir a grandes rasgos en dos grupos atendiendo a la etiología que ha provocado la inflamación. La prostatitis bacteriana es una inflamación de la próstata causada por bacterias y la prostatitis no bacteriana es aquella que no es causada por bacterias.

La prostatitis bacteriana puede ser aguda o crónica. Los desencadenantes son en ambos casos bacterias que penetran en la próstata y provocan infecciones. El tratamiento de la prostatitis bacteriana se basa, normalmente, en la toma de antibióticos. El urólogo puede comprobar fácilmente el diagnóstico en casos de inflamación, mediante el cuadro típico de molestias, por un tacto rectal, un análisis de orina y un urocultivo. En la inflamación crónica de la próstata, el diagnóstico es a veces más difícil, porque el tacto rectal es a menudo inespecífico. Si la inflamación es causada por prostatolitos (cálculos de la próstata) se muestran acumulaciones de calcio en la ecografía.

La inflamación no bacteriana de la próstata puede deberse a trastornos del vaciado de la vejiga o un reflujo prostático: la orina entra en los conductos de la glándula de la próstata, por lo que penetran los productos metabólicos que están en la orina en el tejido prostático (ácido úrico, bases de purina y pirimidina), lo que produce inflamación y piedras en la próstata.

En la prostatitis no bacteriana se distingue entre el síndrome inflamatorio y no inflamatorio de la pelvis. El tratamiento de la prostatitis se orienta a los síntomas, y es a menudo prolongado y difícil.

El tratamiento médico temprano de las infecciones del tracto urinario y una buena higiene personal puede prevenir que las bacterias se extiendan a la próstata y provoquen una prostatitis.