Pólipos intestinales: Síndrome de Gardner

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2012)

El Síndrome de Gardner, que puede reconocerse por la gran cantidad de pólipos localizados en el intestino grueso, se debe a una mutación genética similar a de la poliposis adenomatosa familiar. Los pólipos en el intestino grueso pueden terminar siendo malignos. Además, en el síndrome de Gardner se presentan otros tumores benignos, por ejemplo, en los huesos (osteoma), en el tejido graso (lipoma), en el tejido conjuntivo (fibroma) o quistes en las glándulas sebáceas. El riesgo de desarrollar cáncer de intestino es del 100% en personas con el Síndrome de >Gardner.

Síndrome de Peutz-Jeghers

El Síndrome de Peutz-Jeghers se reconoce por la presencia de numerosos pólipos de tipo hamartomatoso en el intestino, más frecuentes en el delgado que en el grueso, y en el estómago, también se debe a factores hereditarios. Además de los pólipos, en el Síndrome de Peutz-Jeghers se presentan manchas marrones en brazos, piernas y en la mucosa oral. El riesgo de desarrollar cáncer de intestino por esta enfermedad es más elevado que en la población general. En realidad, se consideran no neoplásicos, sin embargo, de un 2% a 3% pueden sufrir degeneración maligna.

Síndrome de Cowden

El Síndrome de Cowden, que va acompañado a menudo con numerosos pólipos intestinales y estomacales, también de tipo hamartomatoso. Se debe a causas hereditarias autosomáticas dominantes. Además de los pólipos, en el Síndrome de Cowden, se presentan a menudo casos de cáncer de pecho y de tiroides. La capacidad degenerativa de los pólipos es baja, aunque el riesgo de padecer cáncer de intestino es bastante elevado respecto a la población general.