Polio (poliomielitis, parálisis infantil): Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (19 de Marzo de 2012)

La polio (poliomielitis o parálisis infantil) toma un curso asintomático en la mayoría de los casos, por lo que los afectados no notan la infección. A veces la poliomielitis muestra signos generales de enfermedad, que se autolimitan normalmente tras unas dos semanas (forma subclínica).

La evolución grave con parálisis es rara en la poliomielitis. Sin embargo, estos casos tienen una tasa de mortalidad del 2 al 20%. La mitad de los casos de parálisis completa inicial dejan secuelas paralizantes graves. En muchos casos de polio hay que contar con secuelas posteriores como:

Síndrome de post polio (SPP)

Después de sufrir una poliomielitis pueden ocurrir complicaciones tardías (a veces décadas después), lo que se conoce como síndrome postpolio (SPP).Se trata de debilidad asociada con atrofia muscular, dolor y fatiga tras una infección de polio. El síndrome postpolio puede ocurrir después de cualquier forma de poliomielitis, incluso si durante la infección no hay signos de la enfermedad.

El síndrome de postpolio se prolonga indefinidamente, pero no puede diagnosticarse ni mediante técnicas de imagen ni con pruebas diagnósticas de laboratorio. Posiblemente estas consecuencias tardías de la polio sean la explicación de muchas enfermedades, cuya causa sigue sin conocerse (por ejemplo, el síndrome de fatiga crónica). En un síndrome postpolio es especialmente importante para el tratamiento compensar la falta de L-carnitina (ácido gamma-beta-hidroxibutírico trimetilamino) que actúa en el músculo. La carnitina juega un papel en la producción de energía por las células, y por tanto en el organismo.