Polio (poliomielitis, parálisis infantil): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (19 de Marzo de 2012)

En la polio (poliomielitis, parálisis infantil) el diagnóstico se basa en los síntomas (parálisis, por ejemplo) que manifiesta el paciente y en la detección de los patógenos.

Durante la primera fase de la enfermedad de polio, debido a los pocos síntomas característicos, el diagnóstico es complicado. Las parálisis que ocurren posteriormente en la poliomielitis también pueden ocurrir en las infecciones por los virus Coxsackie y ECHO, la encefalitis o meningoencefalítis transmitida por garrapatas, la difteria, neuritis y el síndrome de Guillain-Barré. Estas enfermedades se excluyen para poder diagnosticar con precisión la poliomielitis (el llamado diagnóstico diferencial).

Con el inicio de la segunda fase de la poliomielitis el llamado líquido cefalorraquídeo es adecuado para el diagnóstico, porque en este líquido se puede detectar una inflamación, entre otras cosas, por el aumento de los niveles de proteínas y los niveles normales de glucosa.

El virus responsable de la polio puede encontrarse y aislarse en las heces, secreciones de la garganta, o líquido cefalorraquídeo. De la materia fecal (heces), se elabora el diagnóstico mediante la detección de virus en el 80% durante los primeros 14 días de la enfermedad.