Piojos (pediculosis)

Autor: Redacción Onmeda (15 de Septiembre de 2017)

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Los piojos son un tipo de parásito, de no más de 2 milímetros de longitud, que puede poblar ciertas zonas del cuerpo con vello o la ropa. Existen varias clases de piojos, y los seres humanos pueden infestarse por tres tipos de piojos distintos: piojos de la cabeza, piojos del cuerpo (también llamados piojos de la ropa) y piojos del vello púbico o ladillas.

Muchos niños suelen presentar piojos en algún momento de su infancia. Basta con que un niño los tenga y junte la cabeza con otro niño para infestarse. Los piojos de la cabeza pueden moverse fácilmente de una cabeza a otra. Sin embargo, su presencia suele ser más frecuente en zonas específicas como condiciones de vivienda pobres y en situaciones de hacinamiento de personas. No obstante, los piojos pueden afectar a cualquier persona, de cualquier clase social y su propagación no tiene nada que ver con la higiene ni con que el cabello esté sucio.  Este es un falso mito que perjudica la prevención y el control de las epidemias de piojos. La realidad es que estos parásitos se pueden encontrar igualmente en el pelo limpio como en el pelo sucio. 

Otro de los mitos falsos sobre los piojos es que pueden volar o saltar, pero la realidad es que se aferran al pelo y se desplazan rápidamente de una cabeza infestada a otra sana. Tampoco es verdad que se pueden contagiar dentro del agua, más bien el contagio puede producirse cuando se comparten toallas, peines o horquillas.

Normalmente, los piojos se transmiten de persona a persona y, a veces, indirectamente al compartir el peine, la cama, ropa u otros accesorios personales. La infestación por piojos se manifiesta con picor y se determina con un examen exhaustivo de las zonas afectadas.

Una infección por piojos (pediculosis) se trata con fármacos específicos y creados expresamente para ello. Los tratamientos aprobados se pueden obtener sin receta médica en la farmacia. Cortar el pelo o raparlo no suele ser necesario.

Cuando se está ante un caso de pediculosis, todas las personas de contacto deben ser informadas de ello (por ejemplo, la familia, los amigos y los centros educativos). Normalmente, los niños que tienen piojos pueden volver a los centros infantiles o colegios al día siguiente de empezar con el tratamiento sin riesgo de trasmitir la infestación a sus compañeros.

Los piojos de la cabeza afectan, sobre todo, a los niños, y se transmiten de uno a otro en en las escuelas. Los piojos del cuerpo o de la ropa suelen observarse en personas sin hogar, en albergues o prisiones. Por último, las ladillas o pijos del pubis se transfieren, sobre todo, a través de las relaciones sexuales.

Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (14 de Junio de 2016)