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Pericarditis (Inflamación del pericardio)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (14 de Abril de 2016)

© iStock

Se denomina pericarditis a la inflamación de la membrana que recubre el corazón, el pericardio. Se puede manifestar con dolor torácico, roce pericárdico, alteraciones del ritmo cardiaco y derrame pericárdico. Más de la mitad de los casos se producen por una infección viral. La inflamación del pericardio puede pasar a las otras capas del corazón produciendo inflamación del miocardio (perimiocarditis) y con menos frecuencia de la capa interna del corazón (endocarditis).

Las molestias típicas de la inflamación del pericardio o pericarditis son, además de una temperatura elevada, dolores en la región esternal que se intensifican con la respiración y el movimiento.

Por otra parte se debe hablar del derrame pericárdico. La membrana alrededor del corazón (pericardio) consta de dos capas finas a modo de tejido conjuntivo que envuelven el corazón. Con la inflamación de dicha membrana a menudo se produce lo que se denomina derrame del pericardio. En tal caso, se acumula líquido en el pericardio y, a partir de una cantidad determinada, dicho líquido limita el movimiento cardiaco. En esta situación, surgen otros síntomas, como la obturación de las venas del cuello, la hinchazón de las piernas (edema en las piernas) y el agrandamiento del hígado. Además, con la disminución del rendimiento cardiaco, las personas afectadas se sienten débiles y disminuyen sus capacidades.

Funciones del órgano bombeador

 En el peor de los casos, la inflamación del pericardio hace que se forme lo que se denomina un taponamiento pericárdico. Entonces la gran cantidad de líquido ejerce tanta presión sobre el corazón que este ya no puede abastecer suficientemente al cuerpo.

El médico establece el diagnóstico de la inflamación del pericardio a partir de los síntomas típicos y diferentes métodos de análisis, entre ellos, un electrocardiograma (ECG), una radiografía, unos análisis de sangre y una ecografía.

El tratamiento de la inflamación del pericardio depende de su causa y consiste en la administración de determinados medicamentos. También es importante cuidarse si se padece pericarditis. En caso de derrame o de taponamiento pericárdico, el médico evacúa el líquido mediante una punción o un drenaje más prolongado.

Normalmente la inflamación del pericardio presenta una evolución favorable y tiene un buen pronóstico. Tiene una prevalencia aproximada del 1% de la población general.