Pericarditis (Inflamación del pericardio): Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (14 de Abril de 2016)

La inflamación del pericardio (pericarditis) puede tener muchas causas. Existen diferentes formas de pericarditis.

Pericarditis viral

La pericarditis viral se da en un 80% de los casos. Los agentes patógenos suelen ser los virus Coxsackie. Otras causas de la pericarditis viral pueden ser los echovirus, los virus de la influenza o los adenovirus. En las personas con un sistema inmunológico debilitado, por ejemplo, por una infección por VIH o por un trasplante de órganos, a veces pueden detectarse agentes patógenos menos comunes, como los citomegalovirus, los virus de Epstein-Barr o los virus de la hepatitis. La pericarditis viral suele manifestarse tras infecciones gastroinestinales o de las vías respiratorias. Sin embargo, no siempre puede detectarse el agente patógeno. Si no se conocen las causas de la inflamación del pericardio, los médicos también suelen hablar de lo que se denomina una pericarditis idiopática.

Pericarditis bacteriana

La inflamación del pericardio también puede estar causada por bacterias. Si los gérmenes bacterianos de una inflamación local (por ejemplo, en la zona dental) llegan a todo el cuerpo a través de la sangre, estos también pueden alcanzar y ocupar el pericardio a través del torrente sanguíneo (invasión bacteriana del pericardio). La inflamación del pericardio también puede estar causada por la extracción de un diente o la inflamación de los pulmones. En este caso, los principales agentes patógenos son los neumococos, los estafilococos o el Haemophilus influenzae. Una inflamación bacteriana del pericardio suele ir acompañada de un derrame pericárdico. Por ello, normalmente el médico tiene que evacuar el líquido sobrante a través de una punción. Mediante el cultivo de los agentes patógenos con determinación de la resistencia a los antibióticos (denominado antibiograma) puede determinarse el germen y el medicamento más eficaz para combatirlo.

 Pericarditis tumoral

En algunos casos, determinadas enfermedades cancerosas pueden causar la inflamación del pericardio. En caso de tumor maligno en los pulmones o en las glándulas mamarias, o de la leucemia, puede producirse una metástasis en el pericardio o formarse un derrame pericárdico maligno. Es menos común que el cáncer se manifieste directamente en el pericardio (tumor primario).

 Pericarditis tuberculosa                                                                             

Otra forma de inflamación del pericardio es la pericarditis tuberculosa. Es poco común y se da ocasionalmente en personas con un sistema inmunológico debilitado, o procedentes de países extranjeros. El agente patógeno responsable de la inflamación del pericardio es el Mycobacterium tuberculosis. Este llega al pericardio por vía sanguínea o a través de inflamaciones cercanas. Además de las molestias que afectan al corazón, las personas afectadas también padecen sudores nocturnos y pérdida de peso. Si la inflamación del pericardio está causada por tuberculosis, otras zonas del cuerpo pueden verse afectadas por esta enfermedad inflamatoria. La complicación temida de la pericarditis tuberculosa es la denominada pericarditis constrictiva, con la que el pericardio se calcifica y se endurece a modo de cápsula, lo cual limita mucho el movimiento cardiaco.

Pericarditis epistenocárdica

Esta forma especial de inflamación del pericardio se manifiesta en algunos casos de infarto de miocardio. La inflamación del pericardio se encuentra dispersada por las áreas del miocardio dañadas y también puede aparecer tras operaciones de corazón u otras lesiones cardiacas. En caso de infartos extendidos, la inflamación ocasionalmente se transforma en una pericarditis difusa, el denominado síndrome de Dressler.

 Pericarditis urémica

La inflamación del pericardio también puede estar causada por enfermedades renales. En las personas con enfermedades renales que esperan una diálisis, determinadas sustancias que normalmente se segregan con la orina pueden quedarse en el cuerpo y provocar una inflamación del pericardio. En estos casos se habla de pericarditis urémica.

Pericarditis por enfermedades autoinmunes

En caso de inflamación del pericardio, los médicos también pueden considerar las denominadas enfermedades autoinmunes como posibles causas. Si se padece una enfermedad autoinmune, el sistema inmunológico no solo se centra en combatir los posibles agentes patógenos de la enfermedad (“extraños”), sino también el tejido del propio cuerpo. En este caso también puede tratarse del pericardio, que se inflama y provoca una pericarditis. Entre las enfermedades autoinmunes que pueden provocar la inflamación del pericardio se encuentran, entre otras, el lupus eritematoso sistémico, esclerodermia, artritis reumatoide y sarcoidosis.

Una hipofunción del tiroides (hipotiroidismo) o un aumento considerable de los valores del colesterol en la sangre (hipercolesterolemia) pueden provocar una inflamación del pericardio.