Parálisis facial periférica (prosopoplejía)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Christian Gil (23 de Abril de 2011)

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En la parálisis facial se paralizan parte de los músculos faciales, porque se perturba la función del séptimo nervio craneal (= nervus facialis).

En consecuencia, la movilidad de los músculos faciales en la zona de cobertura del nervio facial es limitada. La parálisis es el resultado de un daño nervioso, y según su localización se distinguen las formas siguientes:

  • Parálisis facial periférica: el daño afecta directamente al nervio facial (es decir, es periférico o situado en el borde). En la mayoría de los casos, no hay ninguna causa reconocible. Esta también llamada parálisis facial idiopática remite por sí misma en la mayoría de los casos.
  • Parálisis facial central: la lesión se encuentra en el cerebro (es decir, es central).

La infección con los virus de la borreliosis o el virus de la varicela-zóster, así como el daño a los nervios por trastornos de la circulación sanguínea, o bien la presión, la diabetes mellitus o la meningitis pueden causar parálisis facial. Las corrientes de aire suelen ser la causa de la parálisis facial idiopática. El detonante de una parresia facial central puede ser una apoplejía o un tumor cerebral.

Por lo general, la parálisis facial se muestra por una parálisis en la mitad de la cara: es típico que cuelgue un ángulo de la boca. En la parálisis facial periférica las personas afectadas tampoco pueden fruncir el ceño, al contrario que en la parálisis facial inducida. Otros posibles síntomas de la parálisis facial incluyen el cierre incompleto de los párpados, deterioro del sentido del gusto, hipersensibilidad al ruido, y secreción reducida de lágrimas y saliva.

La aplicación de una terapia contra la parálisis facial consiste principalmente en ejercicios de fisioterapia de los músculos faciales. Si se conoce la causa de la parálisis facial, las medidas del tratamiento se dirigen también a su eliminación. Con el tratamiento apropiado, la parálisis del nervio facial suele tener evolución favorable. En muy pocos casos quedan importantes efectos permanentes (como asimetría facial).