Ojo vago en niños (ambliopía): Tratamiento

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (7 de Noviembre de 2016)

El tratamiento de la ambliopía en niños depende de la causa que la haya provocado. Si el ojo vago responde a un error de refracción o al estrabismo, el tratamiento inicial es poner gafas que corrijan el defecto visual. Este es el primer paso, pero muy necesario, ya que gracias a él la retina del ojo percibirá una imagen nítida que será enviada al cerebro. 

Si hay una patolog
ía importante, como cataratas o un tumor, hay que actuar directamente sobre ellos para posibilitar una mejor visión, por ejemplo, operando la catarata. 

Una vez corregido el defecto primario, el segundo paso en el tratamiento es lograr que el ojo vago recupere su función y trabaje normalmente. El tratamiento de elección es tapar el ojo bueno (el que no tiene el defecto) mediante un parche oclusivo. De esta manera se hace trabajar al ojo ambliópico. Dependiendo de la gravedad de la ambliopía y de la edad del niño, el parche se colocará durante más o menos tiempo y más o menos horas al día (si el pequeño tiene más de cuatro años posiblemente precise un tratamiento más prolongado).  
Cuando el niño tiene un parche oclusivo en el ojo suele protestar o llorar porque se le ha privado de la visión de su ojo bueno y se siente inseguro e incómodo, pero es importante continuar con el tratamiento, según haya indicado el oftalmólogo. El parche oclusivo se pondrá cuando el niño haga actividades que requieran un esfuerzo visual, como leer, estudiar o ver la tele. 

Hay otras alternativas al parche oclusivo, como son gotas oculares (atropina), filtros en las gafas, cristales penalizados (con graduación en el ojo bueno) u otro tipo de parches no oclusivo que también intentan “penalizar” la visión del ojo sano para hacer trabajar al ojo vago, cuando la ambliopía es menos grave. Estas medidas suelen ser menos efectivas que el parche oclusivo y se suelen utilizar también como medida de mantenimiento cuando el ojo vago se ha recuperado.

Una vez corregida la ambliopía, y hasta que el niño tenga nueve o diez años, debe seguir con medidas de mantenimiento para que el ojo no vuelva a hacerse vago. 

Si el pequeño tiene ojo vago y estrabismo, primero hay que recuperar la visión del ojo amblíope y después se pasaría a la cirugía del estrabismo, en caso de que fuese necesario.

Como tratamiento para la ambliopía se están investigando también fármacos por vía oral, pero aún siguen en fase de estudio.