Oclusión intestinal (íleo): Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (26 de Enero de 2011)

La oclusión intestinal (también denominada íleo) es un bloqueo total del camino intestinal habitual tanto en el intestino delgado como en el intestino grueso. Por lo contrario, el llamado subíleo es una oclusión intestinal parcial.

Íleo proviene del griego ιλοεισ y significa “cólico violento”. El íleo obstruye o dificulta el camino intestinal, de modo que los contenidos intestinales no pueden continuar avanzando y este camino se bloquea.

Función del intestino

La oclusión intestinal (íleo) tiene consecuencias graves, ya que, por ejemplo, dificulta la correcta realización de las funciones intestinales. Entre estas funciones, está la digestión iniciada en el estómago y el traslado de los nutrientes de los alimentos a la circulación sanguínea (reabsorción). Las sustancias no digestibles se evacuan en forma de excrementos (heces). Cada una de las secciones del intestino realiza su propia tarea.

El cuerpo absorbe los nutrientes a través del intestino, por donde se transporta la comida. En la última sección del intestino delgado, el íleon, se concluye la absorción de los nutrientes. En el intestino grueso, pues, acceden sólo los restos de alimentos no digestibles. Las bacterias, que abundan naturalmente en el intestino grueso, descomponen y fermentan los restos de comida. Ahora bien, la función más importante que se realiza en el intestino grueso es devolver al cuerpo el agua y las sales transportadas hasta el intestino con los jugos gástricos. El hombre produce diariamente casi dos litros de estos jugos. Sin embargo, si este líquido permanece en el intestino, como ocurre en la oclusión intestinal, o si se expulsa, como ocurre en caso de diarrea, significa que el cuerpo pierde mucha agua.