Mitos sobre los piojos

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (25 de Agosto de 2016)

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Los piojos de la cabeza son pequeños insectos que habitan en el cuero cabelludo de las personas y provocan picor y enrojecimiento. Normalmente los piojos se transmiten de persona a persona por contacto directo.

Una infestación por piojos es frecuente y se puede presentar durante todo el año. Afecta sobre todo a los niños porque al jugar se aproximan unos a otros y los piojos pueden pasar de una cabeza a otra.

El mejor tratamiento para estos parásitos combina un champú o loción antipiojos con un peinado periódico y frecuente (utilizando un peine especial para piojos).

¿El vinagre ayuda a eliminar los piojos? ¿Cuándo se tienen piojos hay que cortar el pelo del niño? ¿Los piojos solo habitan en el pelo limpio? Desenterramos los mitos sobre los piojos más extendidos para que no agraves el riesgo de contagio de tu hijo de piojos y conozcas las claves para prevenir.

Mito 1. Los piojos van a las cabezas sucias

Si bien hay personas más propensas a tener piojos que otras, los piojos no distinguen entre una cabeza limpia y una sucia. De hecho, estos insectos prefieren el cabello limpio, ya que son capaces de adherirse mejor al pelo libre de grasa y residuos. Sin embargo, cuidar la higiene juega un papel fundamental para prevenir la infestación por piojos. Lavar y peinar el cabello con regularidad ayuda, además, a disminuir la infestación, pues se desprenden un buen número de parásitos durante estos cuidados. La falta de higiene, por el contrario, puede favorecer infestaciones más graves.

Mito 2. Los piojos saltan y vuelan

Los piojos no pueden saltar ni volar de cabeza en cabeza (¡no tienen alas!). El contagio se produce siempre por contacto directo entre una cabeza y otra o a través de objetos infectados. Por lo tanto, es recomendable marcar con su nombre el material escolar de un hijo y adviértele de que no comparta gorros, peines, cepillos ni bufandas.

Mito 3. Los animales transmiten piojos

Las mascotas no transmiten lo que conocemos como piojo de cabeza, pues los piojos son específicos de una especie. Y es que hay diferentes clases de piojo para cada especie animal en la que viven. Los piojos se transmiten solo de humano a humano o por estar en contacto con un objeto donde se haya depositado algún piojo como mantas, cepillos y peines, almohadas, sombreros, gorras, reposacabezas de los transportes públicos y toallas.

Mito 4. Cortarse el pelo o raparlo es una opción para eliminar los piojos

En caso de infestación, no suele servir de nada cortarse el pelo, raparlo o lavarlo una y otra vez, ya que los piojos depositan sus huevos (liendres) en el cabello. Para eliminarlos, el mejor tratamiento pasa por aplicar productos adecuados como la permetrina, vigilar la cabeza del niño con una lendrera (un peine con púas muy juntas para captar los piojos muertos y las liendres) y utilizar un acondicionador para cabello normal. De otro modo, las liendres eclosionarían en días dando lugar a piojos adultos.

Mito 5. Los tratamientos preventivos sirven para prevenir una infestación

No se recomienda usar tratamientos preventivos para evitar el contagio de piojos. Su eficacia no está demostrada y pueden provocar efectos secundarios y resistencias. Una táctica para evitar la infestación por piojos pasa por aplicar colonia en el pelo cada día. Una revisión periódica de la cabeza del niño con una lendrera puede además ayudar al diagnóstico precoz.

Mito 6. Los piojos son un foco de enfermedades

Los piojos no suelen causar enfermedades, solo picor y molestias debido a la saliva de los piojos, que es tóxica y se desprende con cada picotazo. La mayoría de las veces en las zonas afectadas también se forman pápulas rojas y urticaria. En algunos casos aparecen eccemas debido al rascado, que puede producir una infección si se hace con mucha fuerza provocando heridas.