Menopausia (climaterio): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (17 de Octubre de 2017)

Durante el climaterio  solo un tercio de las mujeres, aproximadamente, tiene síntomas por la menopausia y necesita tratamiento. Estas molestias aparecen por la falta de hormonas: durante la menopausia los ovarios casi no producen estrógenos ni gestágenos. Por eso en la mayoría de los casos las molestias de la menopausia se tratan con el denominado tratamiento hormonal.

Se dispone de diferentes preparados combinados de estrógeno y gestágeno para un tratamiento hormonal en el marco del climaterio. El objetivo del tratamiento no consiste en restablecer los niveles hormonales previos al inicio de la menopausia (lo que se denomina tratamiento de sustitución hormonal), sino sobre todo en aliviar molestias como los sofocos, evitar la atrofia de la vagina y reducir el riesgo de fracturas óseas como consecuencia de la osteoporosis. La idoneidad de un preparado hormonal u otro depende de la fase de la menopausia en la que aparecen las molestias y de la intensidad de las mismas.

El tratamiento hormonal es especialmente eficaz contra síntomas vegetativos de la menopausia, como sofocos y sudoraciones. La atrofia de los tejidos en los órganos sexuales, que se manifiesta con la sequedad vaginal o dolores en las relaciones sexuales, también puede contrarrestarse con preparados hormonales. Aunque los estrógenos han sido usados para prevenir la osteoporosis, en la actualidad solo son dados a mujeres con alto riesgo de fractura osteoporótica en la que los fármacos antireabsortivos no estrogenicos están contraindicados. La terapia hormanal ayuda a reducir las fracturas, sin embargo, aumenta el riesgo de enfermedad coronaria, cáncer de mama, trombosis venosa y accidente cerebrovascular

No obstante, el tratamiento hormonal presenta ciertos riesgos. Por eso los beneficios y los riesgos del tratamiento deben sopesarse y comprobarse con regularidad para cada mujer.

Así, el tratamiento hormonal durante la menopausia eleva fácilmente el riesgo de cáncer de mama y endometrio, cáncer de ovario, litiasis biliar, trombo embolismo venoso, demencia y accidentes cerebrovasculares. Además, si el tratamiento hormonal se aplica tarde aumenta el riesgo de infarto de miocardio. No obstante, el inicio temprano del tratamiento (en mujeres menores de 60 años) puede reducir dicho riesgo.

Junto con el tratamiento hormonal, para el tratamiento de los síntomas de la menopausia también suelen emplearse sustancias vegetales con un efecto similar a las hormonas (las denominadas fitohormonas, por ejemplo, de la cimcifuga racemosa). Las mujeres que se preocupan por practicar deporte suficientemente y por llevar una alimentación regular rica en calcio y vitamina D, ya pueden contrarrestar así la mayoría de las molestias de la menopausia.

No siempre es conveniente un tratamiento hormonal. En determinadas circunstancias no se considera indicado pautar un tratamiento hormonal contra los síntomas de la menopausia. Estas enfermedades son las siguientes:

¿Cuándo es necesario un tratamiento hormonal?

En algunos casos es necesario un tratamiento hormonal con estrógenos (tanto durante como fuera de la menopausia). Normalmente, esto ocurre en las siguientes situaciones:

  • Síntomas de la menopausia muy fuertes
  • Menopausia temprana, esto es, antes de los 40 años (lo que se denomina climaterio precoz)
  • Extirpación quirúrgica de los ovarios, antes de los 45 años, provocando una menopausia precoz
  • Funcionamiento alterado precozmente de los ovarios (insuficiencia ovárica temprana)
  • Los ejercicios de relajación
  • La tibolona es un esteroide sintético con débil actividad estrogénica, gestagénica y androgénica que ha demostrado ser eficaz en el control de los síntomas característicos de la menopausia, aunque no existe diferencia con la terapia hormonal. Otros tratamientos como la clonidina y el veralipride han demostrado ser eficaces en el alivio de los sofocos.