Menopausia (climaterio): Síntomas

Autor: Redacción Onmeda (17 de Octubre de 2017)

La menopausia se manifiesta con síntomas cuya causa principal es la falta de estrógenos (hormonas sexuales femeninas). Cada mujer reacciona de forma muy distinta a este cambio. Aproximadamente un tercio no tiene molestias durante la menopausia. Otro tercio sufre síntomas leves durante el climaterio . En el último tercio las molestias típicas de la menopausia son muy fuertes.

Aproximadamente entre dos y siete años antes de la última menstruación (menopausia) empieza la primera fase de la menopausia (denominada premenopausia), normalmente con trastornos del ciclo menstrual. En la mayoría de los casos se acortan los ciclos y las hemorragias se hacen más intensas. La mayoría de las mujeres pierden la regularidad, sufren cambios en la cantidad y en el número de días de sangrado, así como en la duración de los ciclos. Con la transición a la premenopausia las menstruaciones son cada vez más puntuales y cortas, y no suele producirse la ovulación.

Al comienzo de la menopausia las mujeres afectadas tienen principalmente síntomas psíquicos y molestias que afectan al sistema nervioso vegetativo. En un estadio más avanzado del climaterio también pueden producirse cambios en los órganos sexuales. Las molestias típicas de la menopausia se resumen con el término síndrome del climaterio e incluyen los siguientes síntomas a corto plazo:

A medio plazo puede provocar alteraciones de piel y mucosas (atrofia urogenital, trastornos urinarios) y y a largo plazo osteoporosis o enfermedad cardiovascular.

Los síntomas vegetativos  de la menopausia, como sofocos, sudoraciones, taquicardias, aparecen por cambios producidos en el sistema nervioso vegetativo, que controla funciones vitales como la respiración, la digestión, el metabolismo y el equilibrio hídrico. La causa principal de los cambios en el climaterio es la no producción de estrógenos, pues la falta de esta hormona hace que el sistema nervioso vegetativo sea más irritable.

La falta de estrógenos, típica de la menopausia también provoca cambios físicos a largo plazo. Especialmente el útero, la vagina, la vulva y las glándulas mamarias se atrofian durante la menopausia y empiezan a retraerse. Además, en el climaterio también se producen cambios en la piel y las mucosas (de la vulva y la vagina, entre otras partes) de la mujer. La piel afectada se vuelve más fina y menos elástica, lo cual puede provocar dolores en las relaciones sexuales (dispareunia).

También ocurren a menudo trastornos del sueño, cambios de humor, o cambios en el cuerpo. Con la edad, la cintura aumenta, se pierde masa muscular, el tejido adiposo puede aumentar, y la piel puede volverse más fina. Otras mujeres sufren problemas de memoria y de concentración o rigidez de articulaciones y muscular o dolor.

Aunque se ha relacionado con la menopausia con la depresión, trastornos afectivos, disminución de la libido o pérdida de memoria, algunos estudios han demostrado que se deben a otras causas. En los últimos años, también se había aconsejado el uso de los estrógenos para la prevención de la enfermedad cardiovascular, sin embargo, estudios más recientes han demostrado tener el efecto contrario.

Después de la menopausia hay una pérdida acelerada de la densidad de masa ósea que se traduce en un aumento del riesgo de osteoporosis. Aunque los estrógenos se han utilizado para prevenir la osteoporosis, en la actualidad solo se consideran para mujeres con alto riesgo de fractura osteoporótica. La terapia hormonal reduce la incidencia de fracturas, pero aumenta el riesgo de enfermedad coronaria, cáncer de mama, trombosis venosa y accidente cerebrovascular.