Menopausia (climaterio): Prevención

Autor: Redacción Onmeda (17 de Octubre de 2017)

Como la menopausia  no es una enfermedad, sino que forma parte del proceso de envejecimiento natural de la mujer, no es posible una prevención en sentido estricto. Sin embargo, con un estilo de vida saludable pueden contrarrestarse hasta cierto punto los posibles síntomas de la menopausia, riesgos y enfermedades u otros trastornos asociados.

Así, cuando una mujer comienza a tener desarreglos menstruales debe continuar con las medidas dietéticas e higiénicas recomendadas para un estilo de vida saludable o adoptarlas si no seguía esas pautas anteriormente, puesto que es lo que mayor evidencia de prevención ha demostrado. También se aconseja realizar ejercicio físico aeróbico de forma habitual evitar fumar, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y excitantes como el café, así como tener una alimentación equilibrada con un mayor incremento de frutas, verduras y alimentos con calcio y vitamina D.

La dieta recomendable para la mujer después de la menopausia debe ser pobre en grasas saturadas, puesto que la disminución de estrógenos provoca que aumente el denominado “colesterol malo” y disminuya el “colesterol bueno”. Asimismo, la pérdida de estrógenos hace que el organismo absorba una menor cantidad de calcio, por lo que hay que aumentar la ingesta de productos lácteos descremados y enriquecido con calcio y vitamina D.

Algunos estudios han demostrado que el ejercicio físico durante más de tres meses conlleva mejoras significativas en la mayoría de indicadores de calidad de vida relacionados con los aspectos físicos, médicos y psicológicos de las mujeres que se encuentran en el climaterio. Con el ejercicio regular puede prevenirse la osteoporosis (atrofia de los huesos), por ejemplo.

Una alimentación equilibrada, así como un sueño sano, también tienen un efecto positivo en el equilibrio hormonal. En función de cada situación, para aliviar las molestias del climaterio, también pueden ayudar tratamientos físicos (aplicaciones de frío y calor) psicoterapia y medicamentos con efectos psíquicos (psicofármacos como, por ejemplo, antidepresivos).

En cuanto al aumento de peso con la menopausia no existen evidencias que indiquen que es una causa en sí de obesidad, pero si que conlleva un cambio en la distribución de la grasa del cuerpo. Por esta razón, es importante mantener una dieta variada y equilibrada y prevenir el sobrepeso y la obesidad antes de llegar a esta época de la vida que ya conlleva ciertos cambios en el peso.