Manchas por la edad (lentigo senil o lentigo solar): Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (19 de Marzo de 2012)

Las causas de las manchas por la edad (lentigo senil, lentigo solar) residen en los daños que la radiación ultravioleta, por la exposición solar a lo largo de muchos años, produce en la piel. Aparecen cuando el pigmento marrón lipofuscina, denominado también pigmento de la edad, se acumula en la epidermis.

El pigmento de la edad responsable de las manchas por la edad es el resultado final de una reacción química determinada: la oxidación de ácidos grasos de las membradas celulares. La luz UV provoca sustancias oxidantes muy reactivas que conllevan una mayor oxidación y formación del pigmento melánico: los llamados radicales libres. Las células de la piel son unas de las más expuestas a ellos.

La piel posee un sistema de protección complejo contra los radicales libres agresivos. Los distintos antioxidantes (vitamina C, vitamina E, carotenoides, coenzima Q10, bioflavonoides, zinc y selenio) contribuyen a esta tarea. Debido a la radiación solar intensiva se incrementa no solo la creación de los radicales libres, sino también disminuye rápidamente la proporción de antioxidantes protectores en la piel. Por eso aparecen las manchas de edad sobre todo en las zonas del cuerpo más expuestas al sol: manos, antebrazos, cara y escote. Las pieles claras, las quemaduras solares o tomar el sol en exceso favorecen su aparición.

Sin embargo, la radiación solar no es la única causa de las manchas de la edad: junto a la luz UV, también el alcohol y el humo del tabaco (sobre todos la sustancia química de benzopireno en el humo), así como los distintos medicamentos y nitratos como los nitratos de los alimentos contribuyen a la formación excesiva de radicales libres y al envejecimiento celular asociado.