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Malaria

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

La malaria se transmite por la picadura del mosquito Anopheles, y es una enfermedad febril. La malaria es la más común de todas las enfermedades tropicales: la sufren unos 250 millones de personas en todo el mundo cada año, la mayoría en África.

El agente causante de la malaria son ciertos patógenos protistas del género Plasmodium, que se desarrollan en dos fases: un ciclo sexual en el mosquito y un ciclo asexual en los seres humanos. Hay cuatro agentes patógenos diferentes de la malaria, que pueden causar tres formas diferentes de paludismo:

  • Malaria trópica (causada por Plasmodium falciparum): se considera la forma más peligrosa; sin embargo, incluso sin tratamiento sobreviven alrededor del 70% de los afectados.
  • Malaria tertiana (causada por Plasmodium vivax y Plasmodium ovale): también causa una enfermedad grave, pero raramente fatal.
  • Malaria cuartana (causada por Plasmodium malariae): se considera la forma más leve de la malaria.

En estados iniciales, la malaria apenas se diferencia de una gripe: los primeros síntomas de la malaria suelen ser repentinos dolores de cabeza y dolor de espalda, escalofríos, sensación de calor y especialmente fiebre ostensible. A diferencia de la gripe, en la malaria los episodios de fiebre suelen actuar rítmicamente y son el rasgo característico de la malaria.

El diagnóstico de la malaria se basa en los síntomas y en un análisis de sangre mediante el microscopio para detectar patógenos de la malaria en la sangre. Para el tratamiento hay varios medicamentos disponibles. Sin embargo, la resistencia de algunos patógenos (P. vivax) de la malaria contra estos medicamentos antipalúdicos pueden complicar el éxito del tratamiento. Actualmente no existe aún una vacuna eficaz contra la malaria. Las medidas de profilaxis de la malaria son tomar diversos medicamentos contra la malaria en forma de tabletas (quimioprofilaxis) antes de una estancia en zonas de malaria, y prevenir allí las picaduras de mosquitos.

Según la ley de protección contra infecciones es obligatorio notificar las pruebas de patógenos de malaria.