Malaria: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

Hay disponibles varios medicamentos eficaces para tratar la malaria. En algunos casos, el éxito del tratamiento de la malaria, sin embargo, queda dificultado por la resistencia de algunos patógenos a estos fármacos. Esta resistencia también afecta al medicamento cloroquina, introducida hace pocas décadas, ya que entretanto el agente causante de la malaria severa, el Plasmodium falciparum, Plasmodium, se ha propagado por todo el mundo.

En la malaria es importante que el tratamiento (especialmente para la malaria trópica) comience lo antes posible, y en caso de sospecha incluso antes de disponer de los resultados del análisis de sangre mediante el microscopio. La cloroquina es suficientemente eficaz contra la mayoría de las formas de tratamiento de la malaria si los patógenos del paludismo no son resistentes y no hay complicaciones. La administración es, por lo general, en forma de tabletas. Con patógenos resistentes a la cloroquina es necesario un tratamiento con mefloquina, halofantrina o quinina. Tras el tratamiento de los síntomas agudos, contra la malaria terciana se aplica, adicionalmente, la primaquina, para que las formas de patógenos que permanecen en el hígado no provoquen nuevos episodios de malaria.

Quinina

La quinina es el más antiguo de los medicamentos contra la malaria y se utiliza cada vez más hoy en día, debido a la resistencia a diversos medicamentos más nuevos, especialmente en el tratamiento de formas severas de la malaria. El médico puede administrar la quinina en tabletas o inyectarla en una vena (intravenosa) o músculo (intramuscular). Dado que la quinina tiene poca influencia en los patógenos de la malaria que invaden los glóbulos rojos no se administra como prevención. La quinina también se usa en mujeres embarazadas contra una forma severa de la malaria, a pesar de que la quinina puede provocar la interrupción del embarazo.

La quinidina, una modificación de la quinina, es igual de eficaz que la quinina contra la malaria, pero daña más el sistema de los impulsos nerviosos del corazón.

Cloroquina

La cloroquina es uno de los medicamentos más importantes para la prevención y tratamiento de la malaria, aunque algunos patógenos son resistentes. Un tratamiento de la malaria con cloroquina es aconsejable sólo en áreas donde no hay patógenos resistentes.

Este fármaco contra la malaria también está disponible como tableta o inyección. Como en el tratamiento se producen relativamente pocos efectos secundarios (posiblemente dolor de cabeza o náuseas) la cloroquina ha sido muy usada. Sin embargo, el uso preventivo tiene riesgo de dañar la retina del ojo después de varios años.

La amodiaquina pertenece al mismo grupo de sustancias que la cloroquina, así como su acción contra la malaria. Pero como en ocasiones se han observado efectos secundarios severos, que en algunos casos provocan incluso la muerte, apenas se usa en el tratamiento de la malaria y ya no se utilizada para profilaxis.