Malaria: Transmisión

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

La malaria se transmite principalmente mediante infección: se propaga a través de la picadura de un mosquito hembra del género Anopheles. La fase infecciosa del patógeno de la malaria se desarrolla solamente en estos animales. Con la picadura del mosquito los patógenos (esporozoitos) se introducen a través de la saliva de los mosquitos en la sangre del hombre, desde donde llegan al hígado, y allí se multiplican en las células del hígado (esto no produce síntomas). Después de varios días, el patógeno de la malaria (merozoítos) sale de las células hepáticas, que quedan destruidas de forma permanente, e invaden los glóbulos rojos (eritrocitos). Allí también se multiplican e invaden las células rojas de la sangre, hasta que finalmente se desintegran. Los patógenos liberados buscan entonces nuevos glóbulos rojos donde alojarse, y el ciclo en que se destruyen glóbulos rojos comienza de nuevo. Este proceso de multiplicación en los glóbulos rojos, y sobre todo la posterior destrucción de las células sanguíneas con liberación de agentes causantes de fiebre, desencadena los síntomas de la malaria.

Las transfusiones de sangre y las agujas contaminadas causan también la transmisión de la malaria. La malaria no se puede contagiar a través de personas enfermas.

Periodo de incubación

En la malaria, el periodo entre el contagio con el patógeno y el brote de la enfermedad (llamado periodo de incubación) es de una a varias semanas.