Lupus eritematoso sistémico (LES): Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Christian Gil (19 de Marzo de 2014)

El lupus eritematoso sistémico se debe a una disfunción del sistema de defensa del cuerpo: forma parte de las llamadas enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmunológico reacciona por razones desconocidas ante elementos del propio organismo y provoca una inflamación crónica. El sistema inmunológico fabrica anticuerpos contra estructuras del propio cuerpo, que reciben el nombre de autoanticuerpos.

El lupus eritematoso sistémico se caracteriza principalmente por la presencia de autoanticuerpos que atacan a componentes del núcleo celular. En el núcleo de las células se almacena la información genética del individuo, el ADN. En el LES se hallan anticuerpos contra el ADN con tal frecuencia que este factor sirve como criterio diagnóstico. Como consecuencia de la respuesta inmune se forman complejos a partir de la unión de los anticuerpos y los componentes celulares, que en el caso del lupus eritematoso sistémico se depositan en los vasos sanguíneos de diversos órganos y provocan inflamaciones.

Las causas exactas de la reacción autoinmune en el LES siguen siendo desconocidas. Hasta la fecha hay indicios que apuntan tanto a la predisposición genética como a factores infecciosos y hormonales. Aparece con mayor frecuencia en algunas familias y los gemelos de personas con LES tienen un mayor riesgo de desarrollar también esta enfermedad autoinmune. Además se pueden relacionar ciertos factores hereditarios, por ejemplo, un trastorno del proceso de muerte celular programada (apoptosis) u otros defectos inmunitarios con la respuesta anormal del sistema inmune.

El lupus eritematoso sistémico aparece con mayor frecuencia tras infecciones o exposición a la radiación UV, lo que hace sospechar que estos factores externos pueden estar vinculados al origen de la enfermedad. También determinados estados hormonales parecen desempeñar un papel en el desarrollo del LES, ya que se observa una mayor incidencia entre las mujeres en edad fértil y en ocasiones tras la toma de anticonceptivos hormonales (por ejemplo, la píldora).