Litiasis biliar

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Lidia Arias (19 de Marzo de 2012)

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Los cálculos vesicales son cálculos urinarios (urolitiasis) que se forman en el riñón y se acumulan en la vejiga.

Los cálculos vesicales se clasifican según su composición química, su localización, sus causas o la apariencia que muestran en la radiografía. La mayoría de los cálculos se componen de oxalato de calcio.

Existen numerosas causas por las que se producen los cálculos vesicales. Por ejemplo, pueden aparecer cuando el paciente aumenta su consumo de sustancias que deben eliminarse por la orina y que favorecen los cálculos vesicales o si la orina no contiene suficientes sustancias que eviten la creación de cálculos vesicales. Además, existen ciertos factores de riesgo como las dietas muy ricas en proteínas, que pueden contribuir a que se creen dichos cálculos.

Entre otros síntomas se encuentran la conocida como micción fragmentada (vaciamiento de la vejiga con pausas en el flujo de la orina), dolor al orinar y aparición de sangre en la orina. El médico determina si existen cálculos vesicales normalmente a través de distintos procedimientos de diagnóstico. Sobre todo se suelen utilizar análisis de sangre y análisis de orina. Las técnicas de imagen como la ecografía muestran la localización y el tamaño de los cálculos vesicales. Las radiografías ayudan a averiguar la composición química de los cálculos urinarios.

En la mayoría de los casos de cálculos vesicales no es necesario tratamiento, ya que se suelen eliminar a través de la orina. Algunos fármacos pueden contribuir a expulsar los cálculos y aliviar así el dolor que producen. En casos en que los cálculos deben eliminarse, el médico utiliza lo que se conoce como litotricia extracorpórea por ondas de choque (ESWL, por sus siglas en inglés), que destruye los cálculos de la vejiga a través de las ondas de choque aplicadas desde fuera.

Los cálculos vesicales se pueden evitar con ejercicio y una dieta sana. Es decir, dietas que eviten, por ejemplo, los alimentos con mucho ácido oxálico o con determinadas proteínas (las llamadas purinas). Quien ya ha sufrido cálculos vesicales alguna vez, aunque haya llevado a cabo el tratamiento adecuado, sufre recaídas con relativa frecuencia.