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Linfoma no Hodgkin (LNH)

Autor: Redacción Onmeda (15 de Septiembre de 2017)

© Jupiterimages/iStockphoto

El linfoma no Hodgkin (LNH) describe a un conjunto heterogéneo de tumores del tejido linfático. Este tipo de cáncer se produce por la mutación de los linfocitos, células defensivas del cuerpo, en los órganos linfáticos (ganglios linfáticos, timo, bazo).

El sistema linfático interviene en la defensa del cuerpo frente a microorganismos y depura la sangre, actuando a modo de ‘filtro biológico’. Los ganglios linfáticos se conectan entre sí a través de los vasos linfáticos, por los que circula la linfa, formada por plasma y glóbulos blancos(linfocitos, células defensivas. La linfa circula a través de los vasos linfáticos hasta los órganos linfáticos como los ganglios linfáticos, el timo o el bazo, donde se filtra y se devuelve a la sangre.

Existen dos tipos de linfocitos, los de tipo B, que se encargan de crear anticuerpos que nos defiendan de las infecciones; y los linfocitos T, que son los que se encargan de eliminar los gérmenes que las producen. El de linfocitos B es el más frecuente.

El linfoma no Hodgkin se puede dar en todo tipo de tejido linfoide (en el interior o en el exterior de los ganglios linfáticos) y en tipos de células con diferentes funciones. Describe un grupo heterogéneo de tumores localizados en el tejido linfático.

No se sabe con exactitud por qué se produce el linfoma no Hodgkin, aunque se conocen diversos factores que aumentan el riesgo de sufrirlo. Entre estos factores de riesgo se encuentran:

  • Determinadas infecciones virales (infecciones con el virus de Epstein-Barr, VIH o el virus linfotrópico de células T humanas).
  • Gastritis crónica causada por infección con Helicobacter pylori.
  • Lesiones en el material genético (por ejemplo, debido a la radiación)
  • Sustancias químicas (por ejemplo, disolventes orgánicos como herbicidas, insecticidas o fungicidas).
  • Edad: El riesgo de tener LNH aumenta con la edad. Los tipos más comunes ocurren con mayor frecuencia en personas de entre 60 y 80 años.
  • Tabaco.

El linfoma no Hodgkin, además, está relacionado con infecciones por Epstein-Barr, hepatitis C, Borrelia burdorferi, o a enfermedades del tejido conectivo como Lupus eritematoso, artritis reumatoide, síndrome de Sjögren, crioglobulinemia mixta e incluso a determinadas enfermedades gastrointestinales como la enfermedad de Crohn o gastritis crónica por Helicobacter pylori.

Cáncer de los linfocitos

El linfoma no Hodgkin puede desencadenar diferentes síntomas, que al principio suelen ser poco notables. La rapidez con la que el linfoma no Hodgkin produce síntomas depende de su malignidad:

  • La forma indolente o el linfoma no Hodgkin indolente o de bajo grado tiene una evolución lenta. Aunque estén extendidos por todo el cuerpo, pueden permanecer años parados sin necesidad de tratamiento.
  • La forma agresiva o el linfoma no Hodgkin agresivo o de alto grado se extiende muy rápidamente y enseguida se hace perceptible. Pueden poner el peligo la vida del paciente se no se tratan precozmente, aunque son con frecuencia superables.

El principal signo del linfoma no Hodgkin es la inflamación indolora de los ganglios linfáticos. Además se pueden dar molestias generales como:

El diagnóstico del linfoma no Hodgkin se realiza con una prueba de tejido de un linfocito inflamado. Para el tratamiento del LNH se usa la quimioterapia y la radioterapia y otras medidas como la terapia con anticuerpos y la operación. La esperanza de vida cuando se padece linfoma no Hodgkin depende sobre todo de la forma en que se presente y del estadio de la enfermedad. En general, cuanto antes se realice el diagnóstico del linfoma no Hodgkin, mayores serán las posibilidades de curación.

Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (14 de Diciembre de 2016)