Linfangitis

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2012)

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Tras padecer lesiones cutáneas o enfermedades, los vasos linfáticos pueden inflamarse ligeramente, es entonces cuando se produce la denominada linfangitis. Esta patología puede desarrollarse de forma aguda o crónica.

Son características de la linfangitis aguda las líneas rojas que pueden verse marcadas en la piel en dirección al corazón. A veces a este trastorno se le suele confundir erróneamente con una infección que ha sido transmitida a la sangre. Sin embargo, esto conduce a error, ya que no se trata de una verdadera septicemia (sepsis). La frecuente aparición de una linfangitis y especialmente, la linfangitis crónica, pueden dar lugar al desarrollo de una tumefacción de gran tamaño en el área inflamada, el denominado linfedema.

Los patógenos que causan la linfangitis son en su mayoría bacterias: estafilococos y estreptococos. La linfangitis ocurre con mucha frecuencia y normalmente no se diagnostica. Gracias al tratamiento adecuado (normalmente con antibióticos) la probabilidad de curación es elevada. No obstante, una complicación potencial es que la infección se extienda a través del riego sanguíneo y pueda producirse con ello una septicemia.