Legionelosis (enfermedad del legionario): Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

La legionelosis puede prevenirse, sobre todo, con un mantenimiento regular de los sistemas de suministro de agua caliente. En instalaciones y duchas no utilizadas durante un largo periodo, el agua deberá calentarse a temperaturas superiores a 70ºC, que es la temperatura a la que los gérmenes mueren rápidamente. Ahora bien, es posible que en el agua se hallen determinados seres vivos unicelulares (amebas) en los que las bacterias pueden sobrevivir temporalmente a tal calentamiento. Por ello, es necesario comprobar si las instalaciones de agua caliente contienen legionellas. Las instalaciones de filtrado con un tamaño de poro inferior a 0,2 micras ofrecen, por ello, una protección especialmente segura contra una legionelosis. Sin embargo, el montaje de esos filtros está asociado a costes considerables.

Las instalaciones de agua en las que se detectaron gérmenes de legionelosis, también pudieron desinfectarse a 70ºC (enjuagado durante al menos tres minutos) o agua clorada (2-6 ppm). A este respecto, deberá tener siempre en cuenta las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

En caso de estancia en un país cálido, se puede prevenir eventualmente el contagio por legionella, adoptando medidas de precaución antes de ducharse. Las más importantes son las siguientes:

  • Dejar correr el agua de la ducha a la máxima temperatura posible y asegúrese de no respirar el vapor del agua porque podría contener bacterias.
  • Una vez finalizado el baño dejar que el agua de la ducha corra un par de minutos. De este modo puede evitar la primera neblina, que contiene, por lo general, el mayor número de bacterias.