Legastenia (problemas de lectura y escritura)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (12 de Agosto de 2011)

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Cuando parece que a un niño le cuesta más que a la media escribir correctamente lo que escucha y leer lo que está escrito, es posible que la legastenia sea la causa subyacente. Este es uno de los denominados trastornos específicos del desarrollo, en el que el desarrollo de las capacidades de lectura y escritura se ven afectadas.

Suele usarse el término “legastenia” para referirse a la dislexia, aunque es poco preciso, pues legastenia significa más bien, una lentitud en la lectura más que un trastorno en el aprendizaje.

Si también tenemos en cuenta casos leves de dificultad para la lectura y la escritura, descubriremos que el 10% de la población sufre legastenia: los chicos suelen tener el doble de posibilidades que las chicas de sufrir legastenia. Sin embargo, la verdadera legastenia solo ocurre cuando la dificultad para la lectura y la escritura no está ligada a una menor capacidad intelectual, una enfermedad o la escasa formación del afectado. Los legasténicos llaman la atención en el colegio, ya que pueden obtener unos resultados académicos realmente buenos, salvo en la lectura y en la escritura. Para realizar un buen diagnóstico de la legastenia, existe un test específicamente desarrollado con este fin.

Las causas de la legastenia están relacionadas con factores hereditarios o lesiones durante el embarazo o el parto, que influyen en el procesamiento de la información en el cerebro. Por el contrario, los padres y el entorno del niño tienen escasa importancia en el origen de la legastenia.

Generalmente, los niños legasténicos suelen aplazar las tareas más complejas en el colegio. Las malas notas en el área académica en que la dificultad para la lectura y la escritura tienen su mayor papel, pueden producir aversión general a la escuela, algo que pone en peligro el resto de las capacidades académicas. Aquel que sufre legastenia, presenta además un alto riesgo de desarrollar trastornos emocionales en la juventud.

De ahí que sea importante diagnosticar la legastenia tan pronto como sea posible, ya que, si los niños con legastenia reciben ayuda a tiempo, pueden mejorar notablemente sus capacidades de lectura y escritura. Generalmente, la legastenia leve puede resolverse por completo y los casos de legastenia grave pueden, en cualquier caso, mejorar y llegar a ser leves. Además, los profesores pueden tener en cuenta una legastenia diagnosticada a la hora de calificar al alumno y pasarlo al curso siguiente. De esta manera, es posible lograr una formación académica y una carrera profesional normal a pesar de sufrir legastenia.