Síndrome del intestino irritable (SII): Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (8 de Noviembre de 2016)

El síndrome de intestino irritable no se puede prevenir. Es importante distinguir el intestino irritable de otras enfermedades del tracto gastrointestinal. Por este motivo, es importante descartar de forma precoz enfermedades intestinales como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Para estas enfermedades inflamatorias el médico puede iniciar una terapia específica que, a ser posible, debe implementarse inmediatamente. Los pacientes con intolerancia alimentaria deben de evitar los alimentos perjudiciales (por ejemplo, cacao, tomate, leche o cítricos).

Para evitar ventosidades es recomendable eliminar de la dieta los alimentos muy flatulentos.

Es conveniente seguir una alimentación sana y equilibrada, y no solo para combatir el síndrome del intestino irritable sino de forma regular y permanente. Con una alimentación sana también se previenen enfermedades típicas del estado de bienestar, como la arteriosclerosis (estrechamiento de las arterias), la diabetes mellitus y el sobrepeso. Algunos alimentos y bebidas pueden desencadenar los síntomas del síndrome del colon irritable en algunos pacientes. Los más comunes, son los alimentos ricos en carbohidratos, los picantes y ricos en grasas o los productos lácteos, el café, el alcohol y la cafeína.

Además de una alimentación rica en fibra, es importante beber suficiente líquido. Son ideales el agua, los zumos diluidos y las infusiones. El deporte y las técnicas de relajación, pueden ser muy beneficiosos y ayudan a prevenir un síndrome de intestino irritable.