Insuficiencia renal crónica (enfermedad renal crónica): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

El tratamiento de la insuficiencia renal crónica (enfermedad renal crónica) depende del estadio de la patología y de su causa, y puede englobar las siguientes medidas:

  • Tratamiento conservador de la enfermedad subyacente y de los síntomas derivados de la insuficiencia renal crónica.
  • Diálisis y trasplante de riñón.

Tratamiento conservador

Las medidas conservadoras eficaces en la insuficiencia renal crónica dependen de la enfermedad de base. Si el médico  diagnostica una pielonefritis, el tratamiento conservador consiste en la administración de antibióticos. Si la patología subyacente es una diabetes mellitus, es importante controlar la glucosa en sangre. En caso de hipertensión, se recibirán fármacos para reducir la presión arterial. Además, es importante en todos los casos evitar la toma de analgésicos, ya que estos dañan los riñones.

Con el fin de impedir el avance de la insuficiencia renal crónica, además de tratar la enfermedad de fondo es necesario tener en cuenta diversas medidas: evitar los fármacos que dañan el riñón y los medios de contraste radiológicos.

Normalmente, y dependiendo de su intensidad, determinados medicamentos ayudan a mitigar los síntomas derivados de la insuficiencia renal crónica. Este tratamiento conservador farmacológico permite, por ejemplo, compensar una posible anemia o una hiperacidez de la sangre.

También es conveniente seguir una alimentación saludable. Los alimentos se han de preparar preferiblemente a la plancha, hervidos, al vapor, a la parrilla o asados. Conviene evitar los fritos. Al principio, puede ser conveniente pesar los alimentos hasta que se acostumbre a su medida visual o medida casera.

RECOMENDACIONES GENERALES SOBRE GRUPOS DE ALIMENTOS:

  • Carnes: Se recomienda reducir la ingesta de carnes y pescados a un máximo de 100 g de peso crudo al día. Se puede sustituir 50 g de carne o pescado por un huevo. El resto de las proteínas ya las aportarán los otros alimentos de la dieta.
  • Grasas: Son más indicadas las de origen vegetal (margarina, aceites vegetales, de oliva, maíz, girasol, soja) y aceites de pescado. Deben evitarse las grasas animales (tocino, carnes grasas, vísceras y embutidos).
  • Productos lácteos: Se recomienda tomar leche o derivados una o dos veces al día. Conviene alternar 125 ml de leche (una taza mediana) con otros lácteos equivalentes como 30 g de queso o un yogurt.
  • Pan, cereales y pastas: Se recomienda consumirlos una vez al día y en cantidades moderadas, por ejemplo en la cena. Se pueden combinar 75 g de pan con cuatro cucharadas de arroz o pasta, o bien con 250 g de patata.
  • Azúcares refinados: Deben reducirse porque repercuten en el nivel de azúcar y grasas en la sangre.
  • Verduras y hortalizas: En crudo se cortarán y se pondrán en remojo un mínimo de 3 horas. Cocidas se darán uno o dos hervores, cambiando el agua.
  • Legumbres: Conviene evitarlas, ya que aunque son ricas en hidratos de carbono, también lo son en proteínas y con ellas se sobrepasa rápidamente el cupo de proteínas.
  • Productos integrales: Pan, pasta, arroz, galletas, etc. Se deben tomar con precaución por su alto contenido en fósforo y potasio.
  • Agua: Deben seguirse las recomendaciones del médico. Normalmente, se suele recomendar beber diariamente una cantidad no superior al volumen de orina que se elimina (no más de 500 cc).
  • Sal: Debe evitarse la ingesta de alimentos con alto contenido en sal, que se sustituirán por hierbas aromáticas, alguna especia o gotitas de limón.

POTASIO:

  • En la insuficiencia renal crónica, la pérdida de funcionalidad del riñón hace que el potasio se acumule en sangre. Cuando los niveles son muy elevados pueden ocasionarle debilidad muscular, temblores, fatiga y en casos graves problemas cardiacos. El potasio se disuelve en agua, los alimentos que se pueden poner a remojo se trocearán y se podrán en agua la noche anterior, se cambiará el agua varias veces.
  • Los alimentos cocidos, se cocinarán en abundante agua que se cambiará a media cocción por agua nueva, con la que se finalizará la cocción.
  • Legumbres, verduras, y hortalizas así como las patatas, dejándolas en remojo se elimina el 75% del potasio.
  • No aprovechar el agua de cocción para salsas o sopas ni tampoco el agua de hervir las frutas.
  • No tomar el almíbar de las frutas y compotas porque llevan disuelto el potasio.
  • Evitar frutos secos, chocolates y bebidas carbónicas.
  • No tomar más de una pieza de fruta al día, evitando los cítricos, plátano, kiwi y ciruelas.
  • No se debe consumir productos integrales (incluido en los pacientes diabéticos) por su alto contenido en potasio y fósforo

Diálisis, trasplante renal

Si su insuficiencia renal crónica está en un estadio tan avanzado, habrá de recurrir a la diálisis. Este proceso será para toda la vida. La única alternativa existente a la diálisis es el trasplante de riñón, en el que se recibe un órgano de un donante.