Insuficiencia renal crónica (enfermedad renal crónica): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

¿Cómo se diagnostica la insuficiencia renal crónica? Si existe la sospecha de una insuficiencia renal crónica (enfermedad renal crónica), se realizan diversas pruebas con vistas a establecer un diagnóstico. Esta sospecha se deriva del cuadro sintomático del paciente y de la presencia de otras patologías que propician la aparición de una enfermedad renal, como la diabetes mellitus. Las exploraciones complementarias básicas son las siguientes:

  • Determinación de la creatinina sérica y correspondiente estimación del filtrado glomerular o del aclaramiento de creatinina mediante fórmulas. El aclaramiento o filtrado renal consiste en comparar el nivel de filtrado y eliminado del riñón con el volumen que realmente debería eliminar si no hubiese fallo renal. Esta prueba consiste en recoger la orina de 24 horas y medir la creatinina eliminada en ese periodo de tiempo. Para confirmar este valor de la prueba de orina, se realiza también análistica de sangre, de tal modo que comparando ambos resultados pueda tenerse un cálculo más preciso.
  • Determinación del índice albumina/creatinina en una muestra aislada de orina.
  • Análisis de sedimento urinario mediante tira reactiva o microscopia óptica.
  • Ecografía renal. La ecografía renal es una prueba muy importante en el diagnóstico de la enfermedad renal. Así, los hallazagos de la ecografía se van a relacionar con los resultados de otras pruebas para confirmarlos o no. La ecografía renal es un procedimiento sencillo, inocuo y que puede repetirse tantas veces sea necesario. Además es una prueba no invasiva y de corta duración. La ecografía renal puede ser convencinal, doppler o con contraste. Nos permite saber si la enfermedad renal es crónica o aguda, el tamaño de los riñones (si es normal o no), si hay una obstrucción y cuál puede ser la causa (una piedra, la hipertrofia de la próstata...).
  • Medición en sangre de los niveles de potasio, bicarbonato, calcio, glóbulos rojos y fósforo para observar la evolución del riñón. 

Uno de los indicadores de insuficiencia renal crónica es un valor sanguíneo elevado de creatinina, una sustancia filtrada por el riñón. La determinación del nivel de creatinina forma parte de muchos reconocimientos rutinarios. Si este valor es alto, el facultativo realiza un diagnóstico más detallado: por medio de análisis de orina y de sangre se obtienen otros valores renales en sangre (como la urea), el volumen de orina y la concentración de creatinina en la orina. Con esta información es posible calcular el filtrado glomerular, que permite evaluar con precisión la función renal y supone, por tanto, un instrumento muy valioso para el diagnóstico de la insuficiencia renal crónica.

Hay diversas pruebas de diagnóstico por imagen adecuadas para la constatación de una enfermedad renal crónica. La ecografía  y la tomografía axial computarizada (TAC) permiten diagnosticar esta patología, así como supervisar su evolución. Si se confirma la sospecha, se efectúa además una exploración física completa para determinar las repercusiones que la disfunción renal ha tenido en el cuerpo hasta ese momento.