Infección por SARM

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (23 de Febrero de 2017)

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SARM son las siglas de “Staphylococcus aureus resistente a la meticilina”, actualmente también denominado “Staphylococcus aureus multirresistente”.

Se denomina SARM a una cepa bacteriana determinada del Staphylococcus aureus (estafilococos). Los estafilococos son patógenos muy comunes. La característica especial de la bacteria del SARM es su resistencia a los antibióticos: es multirresistente. Así, las personas con infección por SARM no responden a los antibióticos que habitualmente logran detener las infecciones estafilocócicas. Para las personas con un sistema inmunitario fuerte, las bacterias del SARM suelen ser inofensivas. Sin embargo, si el sistema inmunitario está debilitado, puede producirse el contagio. Las infecciones por SARM son un problema frecuente, sobre todo en hospitales y residencias de ancianos, aunque también pueden darse fuera de estos entornos.

Los datos varían según el hospital, país y continente, pero una proporción importante de las infecciones que se producen en estos centros se deben al SARM (las denominadas infecciones nosocomiales). Es el más frecuente en Europa, América del Norte y del Sur, Norte de África, Próximo Oriente y Este de Asia.

Del mismo modo que otras cepas de Staphylococcus aureus, el agente patógeno SARM se encuentra sobre la piel y en las mucosas de las vías respiratorias superiores. Algunas personas son portadoras continuas de esta cepa bacteriana, pero no desarrollan la enfermedad (colonización). A menudo, se trata de personas que han sido tratadas antes en un hospital o que trabajan allí. Estas personas pueden transmitir el SARM sin saberlo, contribuyendo de forma involuntaria a que las infecciones por SARM se extiendan. Especialmente en el caso del personal hospitalario y sanitario, este factor desempeña un papel importante. Sin embargo, las personas sanas no suelen desarrollar la infección por SARM. No obstante, la infección por SARM puede darse en personas con buena inmunidad, pero que están en contacto con mucha gente (niños que asisten a escuela infantil, personal de los cuerpos de seguridad del Estado), también en deportistas que comparten útiles de aseo, material deportivo o que se duchan en instalaciones deportivas, en personas que se han sometido a alguna intervención en el último año o que se han hecho un tatuaje, ya que esta infección se transmite por contacto directo con la piel de una persona afectada.

Es importante tomar medidas higiénicas simples para evitar la propagación del SARM, sobre todo en hospitales e instituciones similares. La desinfección de las manos y de objetos, así como el uso de guantes desechables ayudan a evitar que las bacterias SARM se extiendan.