Infección de orina: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Lidia Arias (19 de Marzo de 2012)

El tratamiento de la infección de orina se orienta dependiendo del tipo y de la causa de la infección. A parte de eliminar el agente patógeno y de aliviar las molestias, el objetivo es también tratar los posibles factores favorecedores (como por ejemplo los cálculos en la vejiga urinaria, la hiperplasia de próstata o la diabetes mellitus).

Cuando se trata de una infección urinaria aguda simple provocada por bacterias, normalmente es suficiente un corto tratamiento antibiótico (casi siempre oral). En caso de embarazo, el médico receta solamente antibióticos que no sean teratogénicos (que no afecten al desarrollo del feto). Ante una pielonefritis no complicada (infección urinaria de vías altas), el tratamiento antibiótico se alarga de una a dos semanas.

Si el paciente desarrolla una infección urinaria grave con pielonefritis y fuertes síntomas como náuseas, vómitos, fiebre alta y malestar general semejante al de la gripe, puede ser de ayuda un tratamiento antibiótico intravenoso (a menudo se trata de una combinación de distintos medicamentos). Para ello suele ser necesaria la hospitalización. Tan pronto como mejoren las molestias, el tratamiento puede continuarse de forma ambulatoria con medicación oral. Los analgésicos y los antiespasmódicos pueden aliviar las molestias. Durante el tratamiento para la infección de orina, a pesar de las molestias al orinar, es especialmente importante ingerir mucho líquido para limpiar las vías urinarias.

En casos aislados (cuando los riñones o la próstata están gravemente afectados) es necesaria una intervención quirúrgica para el tratamiento de la infección de orina.