Infección de orina: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Lidia Arias (19 de Marzo de 2012)

La infección urinaria simple, particularmente frecuente en mujeres, tiene una evolución sin riesgo. En el 80% de los casos, la infección tratada se resuelve sin dejar secuelas. Tras un tratamiento antibiótico de corta duración, las típicas molestias como el escozor la orinar, el aumento de la micción o los dolores en el abdomen bajo pueden permanecer 2 o 3 días, ya que tras la eliminación del agente patógeno, todavía tiene que ceder la inflamación en el cuerpo. Por regla general, desaparecen después totalmente.

Si en el curso del tratamiento aparece dolor en los flancos y fiebre, probablemente exista una infección de orina complicada con implicación de las pelvis renales (pielonefritis). En este caso, es necesario un tratamiento más intenso. En hombres, niños y mujeres embarazadas suele aplicarse lo mismo: una infección urinaria grave requerirá un tratamiento más largo e intenso.

En una quinta parte de los casos, la infección urinaria reaparece a pesar de realizar un tratamiento adecuado (infección urinaria recurrente o recidivante). A menudo, la causa de la recaída no se conoce. Por eso son importantes las medidas para prevenir la infección de orina.