Infección de orina: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Lidia Arias (19 de Marzo de 2012)

El diagnóstico de la infección urinaria se realiza mediante la sintomatología y la exploración física. Además, con una prueba de orina, gracias a las “tiras reactivas de orina”, se puede detectar la existencia de bacterias y leucocitos que confirman la infección. El médico también puede explorar de forma complementaria con una ecografía los riñones, la vejiga urinaria y (en el hombre) la próstata, solo es necesario en ciertas ocasiones. Para determinar el agente patógeno (el responsable concreto de la infección), es necesario realizar un urocultivo.

Al realizar una ecografía para el diagnóstico de una infección urinaria, parcialmente se pueden detectar alteraciones en los riñones. Frecuentemente se pueden reconocer las causas de la infección urinaria (como, por ejemplo, cálculos renales o cálculos en la vejiga urinaria, anomalías, tumores o hiperplasia de próstata). El reflujo anómalo de la orina se puede detectar con una radiografía con contraste.

Durante el embarazo, tras intervenciones quirúrgicas del sistema urinario o después del comienzo de un tratamiento antibiótico, frecuentemente se desarrollan infecciones urinarias sin que se pueda detectar un agente patógeno para el diagnóstico. En una infección urinaria simple, la analítica de sangre y la ecografía no muestran alteraciones. En el caso de la pielonefritis, se alteran los valores sanguíneos: El número de leucocitos y la velocidad de sedimentación globular se ven aumentados.