Hongos en las uñas (onicomicosis)

Autor: Redacción Onmeda (3 de Julio de 2017)

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La infección de las uñas causada por hongos u onicomicosis es un proceso muy frecuente. Pueden ser producidas por tres tipos de hongos: dermatofitos, no dermatofitos y levaduras. Estas infecciones se producen sobre todo en ambientes húmedos y calurosos. Más de un 80% de los casos se produce en las uñas de los pies.

Los síntomas más frecuentes asociados con la onicomicosis suelen ser cambios de color, de forma o de textura en las uñas afectadas. Difícil de diagnosticar, el tratamiento varía en función del agente etiológico y el tipo de lesión ungueal. Se habla de curación clínica cuando el aspecto de las uñas es similar al de antes de la infección y es más probable conseguir resolver la infección combinando tratamientos oral y tópico. Las tareas del hogar son especialmente agresivas para las uñas.

Para evitar la onicomicosis es importante llevarlas secas, limpias y bien cortadas.

Definición 

La infección de las uñas causada por hongos u onicomicosis es un proceso muy frecuente. Más de un 80% de los casos se produce en las uñas de los pies. Se trata de infecciones de las uñas producidas por tres tipos de hongos: dermatofitos, no dermatofitos y levaduras. Las causadas por dermatofitos son las más frecuentes y generalmente afectan a las uñas de los pies, mientras que las onicomicosis por levaduras afectan sobre todo a las uñas de las manos; la onicomicosis por hongos no dermatofitos no es muy habitual. Las hay de varios tipos:

  • La subungueal distal y lateral (OSDL) es la más frecuente y está casi siempre causada por dermatofitos. Afecta a los bordes laterales y cuando llega a la matriz, la uña puede desprenderse.
  • La superficial blanca, que afecta a la superficie de la uña, es mucho menos frecuente.
  • La proximal subungueal suele aparecer en pacientes con SIDA, enfermedad vascular periférica o diabetes.
  • La candidiásica incluye cuatro subtipos: paroniquia crónica con distrofia ungueal secundaria, frecuente en personas que trabajan con las manos mojadas. La humedad afecta a la cutícula de la uña, que pierde sus propiedades de barrera facilitando la entrada de microorganismos en el espacio subcuticular; la infección distal de la uña afecta a pacientes con fenómeno de Raynaud o con insuficiencia vascular y es rara; la candidiasis mucocutánea crónica aparece en pacientes con disminución de la inmunidad celular y se acompaña siempre de afectación de las mucosas, mientras que la candidiasis secundaria generalmente se asocia a psoriasis.
  • onicomicosis con distrofia total: cualquiera de las anteriores, especialmente la OSDL, puede progresar a esta forma clínica con destrucción total de la placa ungueal.

Causas

La infección de las uñas causada por hongos u onicomicosis se desarrolla sobre todo en un ambiente húmedo y caluroso.Otros factores de riesgo son tener una edad avanzada, padecer inmunodeficiencias, la diabetes, psoriasis, convivir con personas que la padecen y la utilización de piscinas, vestuarios o duchas colectivas.

Síntomas

Los síntomas o signos que indican la presencia de una onicomicosis suelen ser cambios en el color, la forma y la rextura de las uñas. Los más frecuentes signos son los siguientes.

  • Cambio de color distal, es decir, de la parte libre o “blanca”, donde pueden aparecer manchas amarillentas o una zona blanquecina.
  • Cambio de forma o hiperqueratosis: la uña se separa, debido al engrosamiento en algunas zonas.
  • Cambio de textura: la uña se estría y se descama, rompiéndose en el borde.

Pueden darse las tres anomalías simultáneamente o cada una de forma aislada.

Otra posible pista de que la uña está infectada por hongos es la formación de un polvo debajo de la uña. Sin embargo, estas manifestaciones no tienen por qué indicar hongos en todos los casos.

Diagnóstico

Aunque sí son la causa más frecuente, un error muy común es pensar que todas las enfermedades de las uñas están producidas por hongos, pues en ocasiones el diagnóstico de micosis resulta difícil. Para realizar el diagnóstico, el dermatólogo interroga al paciente sobre la existencia de enfermedades como la diabetes u otras causas de inmunosupresión, sus hábitos y profesión, por si el trabajo conlleva exposición a traumatismos o a productos irritantes.

Antes de indicar el tratamiento se recoge una muestra (raspado ungueal) para observarla al microscopio y para cultivo. En los casos de onicomicosis por hongos no dermatofitos, el diagnóstico debe confirmarse con dos o más cultivos positivos.

Tratamiento

El tratamiento varía en función del agente etiológico y el tipo de lesión ungueal:

  • En las causadas por dermatofitos, que suelen requerir tratamiento oral prolongado, se indica el tratamiento oral o tópico en función del tipo de lesiones.
  • En la mayoría de las onicomicosis por levaduras la vía tópica puede ser suficiente. Son efectivas las lacas de amorolfina o ciclopiroxolamina.
  • El tratamiento de onicomicosis por hongos no dermatofitos es más complejo y puede resultar insatisfactorio.

Se pueden utilizar antifúngicos por vía oral o tópicos. La curación clínica es más probable combinando ambos tratamientos. El tratamiento tópico se considera en primer lugar debido a sus escasos efectos secundarios, aunque los antifúngicos tópicos deben ser usados de forma aislada solo en onicomicosis por levaduras y en algunas por dermatofitos u hongos no dermatofitos. Actualmente, la amorolfina es un tratamiento tópico que resulta efectivo.

Los productos indicados son lacas con las que se logra que el antifúngico esté en contacto con la uña durante un tiempo más prolongado. Se aplican por toda la uña y en un margen de alrededor de 5 milímetros de la piel circundante.

El tratamiento sistémico está indicado sobre todo para el tratamiento de la tinea ungium, las micosis ungueales por hongos oportunistas y algunas candidiasis agresivas con destrucción de la lámina ungueal (afectación profunda de la uña) o cuando fracasan los tópicos. En los casos que no puedan ser tratados sistémicamente (por edad avanzada, embarazo, lactancia, enfermedad hepática o especies de hongos que no responden a los antifúngicos) la onicomicosis puede requerir la avulsión mecánica, quirúrgica o química de la uña acompañada de terapia tópica.

No hay ningún método natural que haya demostrado ser efectivo en el tratamiento de la onicomicosis. El ajoene, un compuesto organosulfurado obtenido de extractos alcohólicos del ajo, tiene un efecto antifúngico, aunque todavía no hay suficientes estudios que avalen su utilidad.

Evolución

Se habla de curación clínica cuando el aspecto de las uñas es similar al de antes de la infección, aunque en ocasiones la infección fúngica es secundaria a una distrofia ungueal previa debida a traumatismos o enfermedades no relacionadas con hongos. Si el tratamiento para los hongos en las uñas se sigue correctamente y durante el tiempo indicado por el médico se puede resolver la infección.

Prevención

El agua deteriora la lámina ungueal y la cutícula favoreciendo la aparición de infecciones, mientras que las labores domésticas son especialmente agresivas para las uñas. Por eso, para evitar la onicomicosis es importante llevar las uñas secas, limpias y bien cortadas, secándose bien las uñas y la piel después de lavarse las manos. Es importante también secarse bien los pies, especialmente en los espacios interdigitales, después de la ducha o tras el baño, utilizando una toalla o, incluso, un secador de pelo. A la hora de cortar, se debe eliminar la suciedad que se acumula bajo el borde de la uña recortando al máximo, pero sin lesionar la piel del lecho ungueal ni los bordes de la uña.

Además hay que limarse con una lima de cartón, haciendo movimientos suaves y continuos.

Otras medidas para prevenir la infección por hongos pueden ser:

  • No compartir toallas.
  • Proteger las uñas de las manos frente a detergentes y otros productos químicos usando guantes de látex o de plástico revestidos de algodón por dentro.
  • Evitar la humedad en los pies, utilizando calzado apropiado: sandalias en verano, calcetines de tejidos naturales y zapatos que permitan la transpiración en invierno.
  • Ir siempre calzado en ambientes con mucha humedad, como las piscinas, evitando andar descalzo también en las duchas públicas.

Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (17 de Junio de 2015). Artículo elaborado por María Miret.

Fuentes:

  • Onicomicosis: diagnóstico y tratamiento; Julián Larruskain Garmendia, Jefe de Sección; Pedro Idígoras Viedma, Médico adjunto; Josune Mendiola Arza, Médico residente del Servicio de Microbiología del Hospital Donostia. San Sebastián, Gipuzkoa.
  • Academia Española de Dermatología y Venereología.
  • Dr. Vicente Delgado. Profesor de Dermatología de la Universidad de Granada y miembro de la Academia Española de Dermatología.
  • Onmeda International