Hipotiroidismo: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (3 de Marzo de 2011)

Hoy día, el diagnóstico de hipotiroidismo congénito suele obtenerse muy pronto gracias a la existencia de una disposición legal. Entre el tercer y el quinto día tras el parto, un médico efectúa en todos los recién nacidos la prueba del talón, del que extrae unas gotas de sangre (es lo que se llama screening neonatal). Así se determina el valor de la hormona TSH, la hormona estimulante de la tiroides. Esta es segregada por la hipófisis y es una parte importante del círculo de regulación entre el cerebro y la tiroides.

Si existe sospecha de una hipofunción de la tiroides en edad juvenil o adulta, será necesario determinar el nivel de hormonas tiroideas en sangre. Un valor TSH normal descarta alteraciones de la tiroides (hipotiroidismo primario). Un valor bajo de la tiroxina libre (T4L) confirma un hipotiroidismo. El nivel de concentración de la hormona tiroidea T4 no es tan relevante en el diagnóstico, debido a que el valor no desciende si no se trata de un hipotiroidismo muy avanzado.

Dado que a menudo una infección de la tiroides, la llamada tiroiditis de Hashimoto, suele ser la causante de una hipofunción de la glándula, deberá examinarse una muestra de sangre para confirmar la existencia de anticuerpos específicos. Estos se forman en el marco de esta enfermedad autoinmune y se llaman anticuerpos anti-TPO y anticuerpos antitiroglobulina. Atacan al tejido sano del propio cuerpo que, en consecuencia, pierde su función.

En un hipotiroidismo, el valor de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) habría aumentado, mientras que en un hipertiroidismo su valor habría descendido.

El hipotiroidismo secundario es una hipofunción de la tiroides debida a alteraciones de la hipófisis. Como consecuencia, se da un déficit de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) que estimula la producción de hormonas tiroideas. El resultado de esta ausencia es el hipotiroidismo. Para diagnosticar un hipotiroidismo secundario y terciario debe averiguarse el valor de la hormona liberadora de tirotropina (TRH) y de la hormona estimulante de la tiroides (TSH).

Con ayuda de una ecografía, el médico examina también el estado de la tiroides y observa si hay nódulos. Ahora bien, de este modo no puede obtenerse ninguna conclusión determinante sobre la funcionalidad de la tiroides.