Hipertiroidismo: Intervención quirúrgica

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (19 de Marzo de 2012)

En algunos casos puede realizarse una intervención quirúrgica. Esta será adecuada si:

  • el hipertiroidismo es causado por una enfermedad de Graves-Basedow y se ha dado una recidiva a pesar del tratamiento con medicamentos o
  • si la causa de la hiperfunción es un bocio multinodular hiperfuncionante.

En el hipertiroidismo, el tratamiento quirúrgico pretende eliminar la cantidad de tejido tiroideo necesaria para que el resto del tejido produzca una cantidad normal de hormonas tiroideas. Si presentara hipertiroidismo por la existencia de un único nódulo tiroideo (adenoma folicular hiperfuncionante), el cirujano extirpará únicamente esa zona. El cirujano eliminará prácticamente toda la tiroides (subtotal) en caso de bocio multinodular. Si tras la operación no hay suficiente tejido tiroideo para suministrar al cuerpo suficientes hormonas, se produce un hipotiroidismo. Pero este puede tratarse perfectamente con una terapia hormonal sustitutiva con la sustancia levotiroxina.

El tratamiento quirúrgico del hipertiroidismo está asociado a determinados riesgos: así tras la operación pueden darse hemorragias posteriores. No obstante, la mayoría de las cirugías de tiroides no tienen ninguna consecuencia permanente. Solo en un 2 a 3% de todos los casos aparecen complicaciones permanentes y graves. Si un cirujano daña, por ejemplo, el nervio de las cuerdas vocales, esto puede provocar ronquera y una voz débil. Y si el cirujano elimina accidentalmente la paratiroides, puede darse un déficit de calcio en la sangre con calambres (tetania), pero es algo que puede tratarse con medicamentos. Por ello, deberá evaluarse con cuidado en cada caso si es necesaria una cirugía para el tratamiento del hipertiroidismo.

Radioyodoterapia

Si el hipertiroidismo hace necesaria una intervención quirúrgica pero el paciente rechaza absolutamente someterse a ella, o bien dicha intervención fuera demasiado arriesgada, puede aplicarse una radioyodoterapia.

La radioyodoterapia aplicada en caso de hipertiroidismo es una radioterapia de la tiroides. El paciente toma un isótopo de yodo radioactivo, yodo 131. El yodo radioactivo actúa directamente en el tejido tiroideo y reduce su hiperfunción, mientras que la carga radioactiva sobre otros órganos es minúscula.

La radioyodoterapia no se recomienda en caso de embarazo o durante la lactancia. Hasta ahora no se conoce una relación entre esta forma de tratamiento y las enfermedades oncológicas.