Hipertensión arterial: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (24 de Noviembre de 2014)

La mayoría de las personas no son conscientes de que padecen hipertensión arterial (tensión alta, presión arterial alta). Por lo general, esta enfermedad es silente, asintomática, en sus inicios, debido a lo cual la hipertensión arterial sin causa reconocible (hipertensión primaria) suele cursar durante años o incluso décadas sin ser detectada, y su diagnóstico se efectúa, por tanto, de manera tardía. Sin embargo, aunque no exista sintomatología, a la larga la hipertensión produce daños en el organismo. Esta patología puede manifestar los siguientes síntomas tras varios años:

Dado que por lo común la hipertensión arterial cursa durante largo tiempo sin ser descubierta, pueden surgir a largo plazo daños en los órganos. El objetivo del tratamiento antihipertensivo es evitar los daños vinculados a la hipertensión arterial, que pueden manifestarse por medio de síntomas diversos como los siguientes:

Cuando una persona hipertensa manifiesta síntomas similares a los de un accidente cerebrovascular (o ictus cerebral), como vértigo, trastornos visuales, signos de parálisis, trastornos del estado de conciencia debe buscar asistencia sanitaria inmediatamente, pues estos síntomas pueden ser indicio de una emergencia desencadenada por la hipertensión, que puede dañar órganos como el cerebro, los ojos o el corazón (emergencia hipertensiva).

Los valores de presión sanguínea en estos casos están muy incrementados, con frecuencia superan los 230/130 milímetros de mercurio (mmHg). Si una persona muestra esta sintomatología, ha de recibir tratamiento médico inmediato y ser trasladada a un hospital, ya que la presión elevada en los vasos sanguíneos puede resultar peligrosa a corto plazo. Existen medicamentos que reducen la presión arterial rápidamente en dichas situaciones. Asimismo es importante calmar a la persona afectada y evitar que aparezca mayor estrés.

Los médicos hablan de urgencia hipertensiva cuando la presión arterial es muy alta, pero no existe riesgo grave de daños orgánicos. Una urgencia hipertensiva, a diferencia de la emergencia hipertensiva, no requiere una disminución inmediata de la presión arterial por medio de medicamentos.