Hiperplasia benigna de próstata : Síntomas

Autor: Redacción Onmeda (15 de Septiembre de 2017)

Los típicos síntomas provienen de una uretra estrechada por culpa del agrandamiento de la próstata (obstrucción). El resultado es el síndrome benigno de la próstata, que supone una incorrecta evacuación de la vejiga y problemas en la micción.

Los primeros síntomas son un mayor esfuerzo para orinar, un chorro más fino y una micción discontinua. Esto conlleva más intentos para evacuar la vejiga, para lo que hay que ayudarse frecuentemente con la musculatura del estómago. La hiperplasia benigna también puede provocar dolor al miccionar y que tras la micción aún gotee orina. También se acorta la frecuencia con que se va al baño cuando se agranda la próstata.

La hiperplasia benigna también impide que se vacíe por completo la vejiga, por lo que quedan restos de orina, lo que provoca la sensación intermitente de una necesidad de orinar. Esto puede conllevar infecciones de orina o piedras en la vejiga, lo que se traduce en fuerte dolor al miccionar e incluso fiebre y escalofríos.

La hiperplasia puede llegar a provocar que la acumulación de orina en la vejiga prosiga en los riñones, y hasta provocar una disfunción renal. Si el agrandamiento de la próstata es acentuado puede llevar a un bloqueo de la orina que no permite miccionar. Esto produce una dilatación dolorosa de la vejiga.