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Hiperhidrosis: Anatomía

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (1 de Mayo de 2015)

Las glándulas sudoríparas, microscópicas, se dividen en dos tipos, ecrinas y apocrinas. Las glándulas ecrinas se encuentran en la superficie de casi toda la piel. Las glándulas sudoríparas apocrinas también son glándulas odoríferas. Solo se localizan en ciertas áreas de la piel, por ejemplo:

  • Axilas
  • Pezones
  • Área genital
  • Área anal

El sudor se expulsa de las glándulas en pequeñas cantidades y está compuesta por los siguientes componentes:

  • Agua
  • Iones de sodio
  • Iones de potasio
  • Iones cloruro
  • Urea
  • Globulina inmune

El sudor forma una película hidrolipídica en la superficie de la piel y, debido a su composición química, sirve como barrera protectora contra los agentes patógenos.

El sudor tiene la importante tarea de regular la temperatura corporal. La evaporación del sudor en la superficie de la piel sirve para refrescarla, enfriando los vasos sanguíneos más pequeños que contiene (capilares) y refrescando la sangre y todo el organismo. La cantidad producida de sudor puede ir desde uno o dos litros al día hasta dos litros por hora durante el ejercicio físico.

Las glándulas sudoríparas son controladas por el sistema nervioso autónomo.

Problemas sociales

El exceso de sudor puede provocar incomodidad dependiendo de la situación en la que se encuentre cada persona. Por ejemplo, una cantidad de sudor que resulte "normal" para ciertos individuos, podría suponer un gran problema para otros.

Sin embargo, cuando una persona sufre hiperhidrosis, este exceso es más evidente. La transpiración excesiva les resulta desagradable; los afectados temen que la gente reaccione con rechazo en un ambiente social general. Las personas que tienen hiperhidrosis en las manos se sienten especialmente afectadas en su vida social y profesional. Suelen evitar el contacto con los demás. La sudoración se convierte en un obstáculo insuperable a la hora de estrechar la mano de alguien y tratar con materiales sensibles a la humedad (como el papel). Con frecuencia, los pacientes con hiperhidrosis necesitan consultar varios médicos antes de que la enfermedad sea detectada y reconocida como tal.

En los pies, las complicaciones suelen aparecer dependiendo de la humedad y del calzado. La piel se reblandece y pueden aparecer heridas. De esto modo, pueden surgir infecciones micóticas, como hongos en la piel o en las uñas. Además, aumenta la frecuencia de aparición de verrugas en estas zonas.