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Hiperacidez estomacal (hiperacidez)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

La hiperacidez estomacal (hiperacidez) es la producción de grandes cantidades de ácido en la mucosa gástrica. Aparece dentro del cuadro clínico de diversas enfermedades y puede causar molestias características.

Los pacientes que sufren de hiperacidez estomacal suelen quejarse a menudo de síntomas como la sensación de pesadez, eructos ácidos, acidez de estómago, dolor de estómago o náuseas.

Las causas de la hiperacidez estomacal son muy variadas. El consumo de cafeína, nicotina, o una alimentación poco sana y el estrés son ejemplos de causas de esta dolencia.

Las encargadas de producir ácido gástrico son unas células especiales denominadas células de revestimiento, que son ácidos clorhídricos (HCI). El ácido gástrico cumple importantes funciones: eliminar los patógenos de enfermedades ingeridos con los alimentos, por ejemplo. Además, el entorno de acidez gástrica es imprescindible para que las enzimas de la digestión puedan disociar óptimamente el alimento. Por eso, las células de revestimiento no vierten la misma cantidad de ácido gástrico de forma continuada sino que reaccionan según determinados estímulos que tienen que ver con la ingesta de alimentos; así es como estimulan la formación de ácido a través, por ejemplo, de la vista o el olor de la comida, del estiramiento de la pared estomacal por el bolo alimenticio o la proteína ya contenida e ingerida ahí. En estos procesos los impulsos nerviosos y las hormonas tienen un importante papel.

Por lo general, si el contenido de ácido se modifica brevemente, esto no suele afectar al estómago. Sin embargo, una duradera hiperacidez, a menudo unida a una infección de la mucosa gástrica provocada por la bacteria Helicobacter pylori puede estropear el estómago (provocando, por ejemplo, una gastritis o una úlcera gástrica) o seccionar el intestino delgado (úlcera de duodeno). También en el caso de un contacto excesivo del esófago con ácidos gástricos (en el caso de una enfermedad por reflujo, por ejemplo) puede provocar un deterioro de la mucosa gástrica.

Este es el motivo por el cual en el tratamiento de las enfermedades gastrointestinales adquieren una gran importancia los medicamentos que paralizan la producción de ácido gástrico y con ello la hiperacidez estomacal (inhibidores de la bomba de protones).