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Herpes Labial

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (30 de Enero de 2011)

© Jupiterimages/iStockphoto

El herpes labial (herpes labialis) es la forma de herpes más común. La infección se produce por determinados virus del herpes simple. Las infecciones causadas por dichos herpesvirus cuentan entre las enfermedades infecciosas de la piel más numerosas.

El virus del herpes simple está muy propagado por el mundo. Se conocen ocho tipos diferentes de virus de la familia herpesvirus. El principal responsable del herpes labial es el virus herpes simple tipo I (VHS-I).

Cerca del 85% de la población mundial está infectado por el herpes simple tipo I y tiene herpes labial. En la mayoría de los casos, la infección con VHS-I ocurre en la misma niñez, a través del contagio de madre a hijo.

Los virus permanecen para siempre en el organismo (persisten) con recidivas de erupciones del herpes labial.

Normalmente, el sistema inmunitario impide la aparición del herpes virus. Sin embargo, ante un sistema inmunológico debilitado, el ADN del virus se reactiva, por lo que se crean nuevos virus en las células infectadas. Así es cómo aparece una segunda infección (infección secundaria), que se manifiesta con una visible calentura en el labio.

Existen diversos factores que pueden provocar la aparición del herpes labial, por ejemplo, la irritación de la piel, quemaduras, quemaduras de sol, estrés o alteraciones hormonales, como aquellas durante la menstruación o el embarazo. También existe el contagio por terceras personas.

La piel afectada por el herpes labial está tirante, irritada y produce picor. Consecuentemente, en el labio se producen pequeñas vesículas inflamadas, a menudo dolorosas, con pus y posterior formación de costra.

¿Contagioso o no?

Por lo general, las lesiones originadas por el herpes labial pueden tratarse favorablemente. Normalmente, el tratamiento se realiza mediante la aplicación de pomadas. No suele haber empeoramientos, como el herpes ocular con queratitis, aunque puede ocurrir. En los lactantes, la infección por el germen patógeno del herpes labial suele ser más grave: puede causar infección de herpes en la piel, boca y ojos, así como una infección general con focos infecciosos en diferentes órganos (por ejemplo, pulmón, cerebro, hígado, riñones) o incluso una encefalitis. Por lo tanto, es importante prevenir el contagio de herpes labial durante el embarazo y en lactantes.