Hernia de hiato: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

La hernia de hiato no suele causar molestias. No obstante, según el tipo, en un estadio avanzado pueden producirse complicaciones de la denominada “rotura del diafragma”.

Si la hernia de hiato se corrige con una operación, en la mayoría de los casos las molestias desaparecen por completo. Es muy raro que inmediatamente después de la operación se produzcan molestias al tragar, lo cual dificulta la ingesta de alimentos al principio.

Complicaciones

Hernia deslizante axial

Con el reflujo del ácido estomacal en la hernia deslizante axial (hernia axial, rotura del diafragma) pueden producirse úlceras en la mucosa del esófago (ulceraciones). Es raro que dichas úlceras provoquen sangrado.

En los casos graves, la posición horizontal al dormir hace que el contenido estomacal rebose el esófago. Esto puede provocar la aspiración del contenido estomacal y afonía o reforzar un asma bronquial.

Otra complicación de la hernia axial es el síndrome de Barrett, con el que la superficie de la mucosa se transforma a causa del estado de inflamación constante del esófago. En las zonas afectadas suelen aparecer úlceras y también degeneraciones carcinomatosas (cáncer). Ante el síndrome de Barrett debe realizarse periódicamente una endoscopia como medida de control.

Hernia paraesofágica

La hernia paraesofágica puede causar complicaciones peligrosas.

Trastorno gastrointestinal: con la torsión del estómago en la cavidad abdominal y la estrechez en el hueco del diafragma se impide el ulterior transporte de los alimentos. Las molestias al tragar o los vómitos matutinos se incluyen entre las consecuencias de un trastorno gastrointestinal.

Cambios en la mucosa y úlceras: una hernia paraesofágica puede provocar cambios en la mucosa estomacal (denominados erosiones). Con este tipo de hernia de hiato también pueden formarse úlceras, especialmente en la zona donde el estómago está aprisionado en el diafragma. Estas úlceras suelen provocar sangrados que normalmente pasan inadvertidos y a largo plazo provocan una anemia crónica, pero una úlcera también puede provocar directamente un sangrado gastrointestinal masivo que supone una emergencia aguda. En caso desfavorable, una úlcera provoca una perforación en la pared abdominal. Entonces se corre el peligro de que el contenido estomacal afecte a otros órganos y que se propaguen gérmenes en la cavidad torácica o abdominal. Dicha perforación debe operarse inmediatamente.

Aprisionamiento del tejido (incarceración): las partes del estómago desplazadas en el hueco del diafragma en el contexto de una “rotura del diafragma” pueden estar aprisionadas de tal manera que se reduzca la circulación sanguínea del tejido. El aprisionamiento suele manifestarse con un dolor torácico agudo. En este caso también se requiere una operación inmediata antes de que el tejido afectado muera y se produzca una perforación.