Hernia discal: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (3 de Marzo de 2015)

En la hernia discal el tratamiento conservador suele durar de cuatro a seis semanas e incluye el descanso, la terapia contra el dolor y cambios del estilo de vida. En la fase aguda la columna vertebral debe estar inmovilizada y sin cargas. Dependiendo de la altura de la columna vertebral en que esté la hernia de disco, es adecuado una cama ortopédica o un collar cervical. Sin embargo, el paciente no necesita un reposo prolongado en cama.

Los analgésicos y los fármacos para relajación muscular pueden ayudar a aliviar el dolor de una hernia de disco. También sirven para interrumpir el ciclo del dolor. Esto se debe a que los músculos adyacentes se contraen como reacción al dolor. Esta tensión muscular a su vez provoca un aumento del dolor. Como puede haber efectos secundarios, los pacientes no deben tomar analgésicos durante períodos largos sin consultar a un médico. Las medidas de fisioterapia complementan el tratamiento y por lo general tienen por objeto fortalecer la musculatura espinal.

En una hernia de disco el médico no decide inmediatamente realizar una operación como tratamiento. Siempre hay una posibilidad de que la hernia de disco se resuelva por sí misma, el 90% de todas las hernias de disco admiten tratamiento conservador, es decir, se pueden tratar sin cirugía.

Sólo si hay daños en los nervios es necesaria la cirugía. Entonces el médico extirpa una parte del material del disco. El llamado procedimiento mínimamente invasivo, también conocido como “cirugía mínimamente invasiva”, está adquiriendo cada vez mayor importancia. Este tipo de cirugía para preservar el tejido se puede hacer para pacientes ambulatorios, y la enfermedad tiene un proceso de curación breve.

La necesidad de cirugía también es común en caso de hernia de disco lumbar con trastornos de vejiga e intestinales, y hematomas en el canal del nervio en las vértebras cervicales. También es recomendable la cirugía en una hernia de disco lateral con parálisis severa. Si el dolor no remite después de varias semanas de tratamiento conservador y vuelve a menudo, suele ser inevitable una operación. Después de la cirugía, hay casos adversos de recidiva de la hernia discal o crecimiento del tejido cicatricial, que a su vez puede presionar sobre los nervios vertebrales.

Quimionucleolisis del núcleo del disco intervertebral

En la quimionucleolisis del núcleo del disco intervertebral, el cirujano inserta una aguja en la zona afectada entre dos vértebras (espacio intervertebral) desde la espalda e inyecta una enzima (quimopapaína, derivado de la papaya). La enzima licúa el núcleo pulposo por medios químicos, y después de cierto tiempo de espera el médico succiona la masa del núcleo líquido por la cánula. La enzima no debe alcanzar la zona del disco intervertebral, y esta intervención es por lo tanto admisibles solamente si el anillo fibroso sigue intacto. Como es difícil evaluar esto con exactitud los médicos utilizan de forma cautelosa este método en la hernia de disco.

Ablación por láser

La ablación con láser sólo es adecuada para hernias discales simples y recientes. Se basa en el principio de reducción de volumen en el disco intervertebral. El disco intervertebral se extirpa con un láser médico, que proyecta la luz a la región infrarroja. La luz llega a la zona de cirugía mediante la tecnología de fibra óptica.

Para ello, el médico inserta una cánula en la zona afectada entre las vértebras y controla la posición de la punta de la cánula con tomografía computarizada. A través de la cánula, se introduce la fibra de vidrio del láser que vaporiza el núcleo pulposo con destellos de luz individuales. Al mover la fibra de vidrio, poco a poco se puede extraer una superficie mayor del disco vertebral. El procedimiento se realiza bajo anestesia local y dura unos 30 minutos. El afectado deberá someterse a un periodo de observación determinado y pueden abandonar el hospital inmediatamente después.

Extirpación del material del disco a través de la piel (nucleotomía percutánea)

La nucleotomía percutánea es adecuada para las hernias de disco sencillas o protuberancias que puedan causar molestias incluso después de cuatro semanas de tratamiento conservador.

Las personas que sufren dolores de espalda que se irradia a las piernas, y con molestias debidas a nervios específicos tienen posibilidades especialmente buenas de recuperación.

En la revisión de la tomografía computarizada el radiólogo inserta una cánula y la empuja hasta el disco intervertebral.

Luego succiona el núcleo pulposo mediante una vía de acceso por punción percutánea, es decir, a través de la piel, con un dispositivo de succión de forma parcial. De esta manera se puede extraer un total de uno a cinco gramos de material del disco. El procedimiento dura aproximadamente 30 minutos.

Procedimientos mínimamente invasivos

La cirugía abierta de hernia de disco implica riesgo de una estancia larga en el hospital. Los procedimientos mínimamente invasivos han sido desarrollados para evitar la cirugía con sus posibles desventajas. Por lo general, se puede realizar de forma ambulatoria con anestesia local o se requiere solamente una estancia hospitalaria muy corta. Las radiografías especialmente orientan y verifican las medidas terapéuticas y los resultados del tratamiento. Sin embargo, no son adecuadas para todo tipo de enfermedades. En primer lugar están las nuevas protuberancias de discos y las hernias de disco sin eliminación de material del disco (secuestro). Para los afectados ya operados este método no es adecuado.

Cirugía abierta convencional

En una hernia de disco complicada, que ya ha dañado una o más raíces nerviosas, está dividida en varios espacios intervertebrales, o ha existido por algún tiempo, el tratamiento con métodos mínimamente invasivos no es una opción.

En este caso, el médico escoge una operación abierta. Entonces elimina la banda estabilizadora que está entre los vórtices para acceder a las raíces nerviosas afectadas. Puede ser necesario retirar también partes del llamado arco vertebral inferior y superior y parte de los músculos y los ligamentos. Entonces se puede retirar total o parcialmente la hernia discal.

Como ocurre con muchos procedimientos quirúrgicos en la zona tratada se produce inevitablemente tejido cicatricial que en casos desfavorables puede aumentar y ocupar espacio propio. Entonces la cirugía adicional puede ser necesaria para eliminar el tejido cicatricial.