Hernia discal: Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (3 de Marzo de 2015)

Una hernia de disco (prolapso) ocurre en la mayoría de los casos debido al desgaste del disco intervertebral. Los discos sirven como amortiguador elástico entre las vértebras individuales de la columna vertebral. Allí funcionan como pequeños amortiguadores que absorben las vibraciones. En su interior hay un núcleo gelatinoso. En el exterior, un anillo gelatinoso encerrado en un anillo fibroso con ligamentos longitudinales adyacentes (ligamento longitudinal anterior y posterior) rodea el núcleo.

Con la edad, la elasticidad de la columna vertebral va disminuyendo. Se forman grietas en el anillo cartilaginoso que rodea el núcleo pulposo. Con una carga progresiva (por ejemplo, al levantar cargas pesadas) o una carga ladeada por una mala postura, el núcleo gelatinoso del interior del cartílago se desplaza y penetra en las grietas separándolas y el cartílago se deforma. Si el anillo fibroso sigue intacto, es un precursor de la hernia de disco: la protuberancia del disco (protrusión). Una protuberancia del disco a veces a veces ya es suficiente para causar dolores y alteraciones sensoriales.

Si el núcleo irrumpe en el anillo fibroso y la banda longitudinal adyacente, se forma una hernia discal (prolapso). Normalmente la banda longitudinal separa el disco del llamado canal espinal. Las partes que se desprenden del tejido del disco se denominan secuestro. Tanto la hernia discal como el secuestro desprendido pueden presionar los nervios de la médula espinal (nervios espinales), y en algunos casos raros la médula espinal, y causar dolores, alteraciones sensoriales y trastornos del movimiento de los músculos.

La hernia de disco ocurre generalmente en la columna lumbar, y más raramente en la columna cervical. A menudo, se ven afectados los discos entre el 4 y 5 de la columna lumbar (L4/L5). Como promedio, una hernia de disco ocurre entre los 45 y 55 años.

El disco

El disco está formado por tejido conectivo, con un anillo fibroso externo relativamente fuerte (anulus fibrosus) y un centro gelatinoso central (nucleus pulposus). Este núcleo puede almacenar agua y hace que el disco sea elástico.

El contenido de agua disminuye con la carga, por lo tanto se reducen las distancias entre dos vértebras a lo largo del día.

Durante la noche los discos absorben el líquido en el cartílago circundante y el cuerpo vertebral. No hay vasos sanguíneos ni nervios en el núcleo pulposo.

Solamente tiene nervios el anillo fibroso externo.

Disco con núcleo pulposo desplazado.